Virreinato de Nueva España

Sunday, September 18, 2011

El Virreinato de Nueva España fue creado en 1534 por Real Cédula firmada por Carlos I (V). Tenía como centro el antiguo imperio de los aztecas. Su límite norte se extendía hasta el oeste y sur de los actuales Estados Unidos de América, en tanto que, por el sur, llegaba unos 200 km más allá de la península de Yucatán. El Virreinato de Nueva España fue una unidad administrativa, gobernado por la figura de un virrey, representante del rey en América y que residía en su capital: la ciudad de México, la ex Tenochtitlán. La razón de su creación fue la de tener un control y administración más eficaz de estos extensos y lejanos territorios de ultramar, como así también la de poder completar la conquista y la tarea evangelizadora de la Iglesia. Nueva España fue el primer virreinato creado por la Corona Española en América, siendo su primer virrey Antonio de Mendoza y Pacheco (1453-1552), quien ejecutaba las leyes promulgadas en la metrópoli (España) y se encargaba de vigilar los negocios del Estado. Del virrey dependía toda la estructura del gobierno, alcaldes mayores, corregidores, conserjes locales, ayuntamientos y jefes de pueblos de indios.

En 1534, para un mejor control de sus territorios, Carlos I llegó a la conclusión de que era conveniente la insturación de un virreinato, gobernado por un virrey que representase a la corona y que hiciera cumplir las leyes promulgadas. Antonio de Mendoza y Pacheco, fue el primer virrey enviado a la Nueva España en 1535, y quien debería reconciliar las diferencias entre españoles y nativos. Para esa fecha, no se conocían a ciencia cierta los límites del virreinato, por lo que Álvar Núñez Cabeza de Vaca, dirigió en 1537 una expedición de ocho años de duración para determinar el territorio de la colonia. Las conclusiones presentadas por los exploradores al rey fueron que al noreste se encontraba la Florida y llegaba hasta los límites de California y que el límite de la Nueva España eran las Hibueras (actual Honduras). Aunque el virreinato se dividía en gobernaciones (demarcaciones regionales), juridicamente, el territorio se dividía en audiencias, las cuales administraban la justicia.