Antonio López de Santa Anna

Sunday, October 2, 2011

Antonio López de Santa Anna (1794-1876): militar y político mexicano. Fue el ideólogo del Plan de Casa Mata, el cual sacó del poder al emperador Agustín I (Agustín Iturbide) y estableció la república mexicana y un sistema federal. Santa Anna fue presidente de México en varias ocasiones, pero por cortos períodos. Debido a su juventud y/o falta de madurez política, se caracterizó por falta de lealtad a una sola causa ideológica, cambiando de adhesión o de bando según la circunstancias: de realista a revolucionario, de monárquico a republicano, de liberal a conservador. Fue un coleccionista de objetos de la era napoleónica, era adepto de las riñas de gallo y adoptó el sobrenombre de Napoleón del Oeste.

Antonio López de Santa Anna nació en Xalapa, Veracruz, el 21 de febrero de 1794, en el seno de una respetada familia colonial española. Su padre fue Antonio López de Santa Anna, y su madre Manuela Pérez de Lebrón, criolla. En 1810, a los 16 años, Santa Anna inició su carrera militar en el regimiento de infantería Fijo de Veracruz. En 1813, participó de la batalla de Medina del bando realista contra la expedición independencista de Guetierrez-Magee. En 1821, se declaró leal al futuro emperador de México Agustín Iturbide, ganando celebridad al expulsar las tropas españolas del puerto de Veracruz. Sin embargo, en 1822, firmó junto a Guadalupe Victoria el Plan de Casa Mata que derrocó al emperador Iturbide, proclamándose la república.

En 1828, Santa Anna participó del golpe de estado que derrocó al presidente electo Guadalupe Victoria. En 1829, derrotó en Tampico a las tropas españolas de la expedición de Isidro Barradas, que fue la última tantativa de restaurar la monarquía borbónica de Fernando VII. El 1 de abril de 1833, el congreso mexicano eligió a Santa Anna presidente de la república por primera vez, pero delegó el poder en su vice-presidente Valentín Gomez Farias. Sin embargo, cuando Farías empezó a implementar reformas liberales, que perjudicaban a la Iglesia Católica y al ejército, Santa Anna retoma el poder. En 1836 fue derrotado y hecho prisionero por las tropas norteamericanas durante la guerra de la revolución texana. En 1838, luego de su retorno a México, lucha en la Guerra de los Pasteles contra las tropas francesas donde pierde una pierna.

En 1845, debido a la gran oposición interna (política y militar) por su impopularidad, Santa Anna renuncia a su quinta presidencia y se exilia en Cuba. Al año siguiente, debido a la guerra con los EEUU, el presidente Valentín Gomez Farías le permite regresar de su exilio para que se hiciera cargo de la defensa de México. Sin embargo, Santa Anna no cumple con su palabra y una vez en México lo derroca y se hace cargo del poder. En 1851, luego de su derrota en la batalla de Huamantla, en Vera Cruz, en manos de los estadounidenses durante la Guerra Mexicana-Estadounidense, Santa Anna se exilió en Jamaica, desde donde viajó a Colombia. En 1853, regresa a México a ayudar a los rebeldes conservadores que derrocaron al gobierno. Nuevamente en el poder, Santa Anna se declaró dictador perpetuo. Ese mismo año firmó un tratado por el cual le vendió 76.800 km2 de territorio mexicano a los EEUU. En 1855, un grupo de liberales, acaudillados por Benito Juárez e Ignacio Comonfort derrocó a Santa Anna, quien se viaja a nuevamente a Cuba a exiliarse.

En 1874, luego de haber vivido un tiempo en Nueva York, Antonio López de Santa Anna regresa a México luego de una admistía general otorgada por el presidente. Dos años más tarde, ciego y enfermo, muere a los 82 años de edad.