Expulsión de los jesuitas de América

Sunday, October 23, 2011

La orden de la Compañía de Jesús debió soportar los embates de una campaña en su contra en Europa. España fue insensible a esa campaña que llegó al punto culminante a mediados del siglo XVIII. El conde de Aranda, ministro de Carlos III, hizo valer su influencia sobre el monarca español, acusando a los jesuitas de intentar un predominio por encima de la Corona, de injerencia en asuntos de Estado y política y de explotación económica para ejercer influencia hegemónica. Finalmente, en 1767, el rey decretó la expulsión de los jesuitas de toda América. Las misiones quedaron a cargo de otras órdenes religiosas y de funcionarios laicos que resultaron impotentes para mantenerlas en el ritmo de orden y producción anteriores. La orden de la Compañía de Jesús también fue suprimida en toda Europa, excepto Prusia y Rusia. El Papa Clemente IV suprimió la orden en 1773.

Luego de la expulsión de los jesuitas, los indígenas, sin la madurez necesaria, no pudieron mantener los hábitos de trabajo adquiridos en las misiones, al tiempo que se hizo evidente la primacía de los intereses particulares sobre los naturales. En consecuencia, en poco tiempo la población de las misiones se redujo sensiblemente y la obra misionera prácticamente se perdió.