Juicio de residencia en Hispanoamérica colonial

Sunday, October 30, 2011

El juicio de residencia era un examen judicial al que se sometía a todo funcionario español al terminar su mandato en Hispanoamérica. Al terminar su período administrativo o de gobierno, todos los altos funcionarios eran residenciados. Un juez residenciador, nombrado por el Consejo de Indias, se constituía en el lugar y realizaba la apertura de un examen judicial por el cual se juzgaba la conducta pública del magistrado a lo largo de su actuación. Mediante un Bando se hacía público el proceso y se advertía que cualquier vecino podía realizar las denuncias o declaraciones que creyese convenientes, las que se mantenían en secreto. Reunidas todas las pruebas de cargo y descargo, se confeccionaba un expediente que se remitía al Consejo de Indias para su fallo definitivo.

Conviene aclarar que la residencia era un juicio por el que debían pasar todos los funcionarios y que su sustanciación en nada disminuía las calidades del residenciado. Sólo se eximieron de esta disposición algunos personajes que por su relevante actuación merecieron esa distinción. Tal es el caso en el Río de la Plata de los virreyes Cevallos y Vértiz.

Las penalidades variaban desde las multas hasta la inhabilitación y, en casos graves, el confinamiento, aunque en rigor de verdad eran muy pocos los funcionarios sancionados.