La Iglesia y la sociedad colonial

Tuesday, October 25, 2011

El catolicismo español, celoso defensor de sus dogmas y en permanente actitud vigilante ante la eventual penetración de otras doctrinas, aseguró tanto en España como en la sociedad colonial americana "la pureza de su ortodoxia". La Corona, por su parte, a través de una doble política, colonizadora por un lado y catequizadora por el otro, encontró en la Iglesia el elemento fundamental para contener los desbordes de la Conquista e imponer las modalidades indispensables de la convivencia tanto a los indígenas como a los colonos recién llegados. De esta manera, todos los aspectos de la vida social americana estuvieron fuertemente influenciados por la Iglesia. Por otra parte la innegable religiosidad de los pobladores así como la constante acción evangelizadora convirtieron al catolicismo en uno de los vehículos fundamentales de la unidad hispanoamericana.

Esta influencia de la Iglesia no deviene solamente de la misión evangélica, sino que se hace sentir a través de múltiples funciones, como:

1) Tuvo en sus manos gran parte de la enseñanza primaria y monopolizó la educación superior. Así, tanto las letras como la ciencia resultaron fuertemente influenciadas por aquella.
2) Se ocupó con exclusividad de las tareas que hoy llamaríamos de "bienestar público" (hospitales, asilos, socorros, etc.)
3) En ocasiones administró algunas formas de crédito, sobre todo en zonas rurales con destino a pequeños propietarios.
4) La Iglesia también llevaba los registros de nacimientos y defunciones así como el de bautismos y casamientos, otorgando las correspondiente constancias, ya que no existía el registro civil laico o estatal.

Las dignidades eclesíasticas ocuparon un lugar relevante en la alta sociedad urbana y su consejo e influencia se hacían sentir en algunas decisiones gubernamentales. El bajo clero, por su parte, en virtud de su mayor contacto con los sectores populares, hacía valer su ascendiente, operando como regulador espiritual y moral de las relaciones comunitarias. Las principales fechas en la sociedad colonial estaba determinada por el calendario religioso: Cuaresma, Semana Santa, San Isidro, Corpus Christi, San Juan, Día de Todos los Santos, Navidad. Estas no solamente se conmemoraban con las mayores muestras de fervor colectivo sino que se constituían en esperada excusa para celebrar acontecimientos sociales y fiestas populares.