Francisco de Miranda

Friday, November 4, 2011

El precursor de la emancipación americana, Francisco de Miranda, nació en Caracas, Venezuela, en 1750. Siendo muy joven se trasladó a España con el objeto de seguir la carrera militar. Prestó servicio militar con las tropas del rey en Argelia y las Antillas y posteriormente, con el grado de teniente coronel, actuó con las fuerzas españolas a favor de la independencia de los Estados Unidos de América.

En 1783 Francisco de Miranda se separó del Ejército Español y ofrece sus servicios a los Estado Unidos, para lo cual fue especialmente recomendado por sus superiores al general George Washington. En el país del norte afianzó sus ideas de libertad e independencia sudamericana maduradas al amparo de la experiencia norteamericana y del aporte ideológico del iluminismo francés. Luego emprendió viajes a través de Europa, siendo recibido por Federico el Grande de Prusia y por Catalina de Rusia. Visitó Viena, Holanda, Dinamarca, Suecia, Polonia, Italia, Grecia, el Asia Menor y Egipto y en todas partes expuso su ideario emancipador.

Conocedor de la historia de Europa y América y de la rivalidad secular que existía entre Inglaterra y España, Francisco de Miranda se persuadió de que la única manera de realizar su plan era contar con el concurso diplomático, financiero y militar de Gran Bretaña. En 1790 presentó al Primer Ministro inglés William Pitt un Proyecto de Constitución para las colonias hispanoamericanas, para cuya realización solicitó el apoyo inglés. Su quimérico proyecto apuntaba a lograr un vasto imperio sudamericano, que se extendería desde el Misisipí hasta el cabo de Hornos, estructurado políticamente con el modelo inglés.

Sin embargo, Inglaterra, ocupada en la política europea, no dió el apoyo solicitado. Miranda se trasladó entonces a Francia en 1792, alistándose en los ejércitos revolucionarios franceses, en los que sirvió con el grado de general de brigada a las órdenes del general Dumouriez. Se distinguió por su bravura y tuvo heroica participación en la toma de Amberes. Apresado por creérselo cómplice en la traición de Dumouriez, fue posteriormente declarado inocente y puesto en libertad. Su nombre figura en el Arco del Triunfo de París.

Instalado nuevamente en Londres, Francisco de Miranda organizó una sociedad destinada a trabajar por la independencia hispanoamericana, a la que denominó Gran Reunión Americana o Logia Lautaro, con filiales en España y América. A la filial de Cádiz se incorpora San Martín y O'Higgins, Bolívar, Alvear y otros sudamericanos. El entusiasta e infatigable Miranda prosiguió su acción independencista. Gran Bretaña interesada en la eventual conquista de los mercados hispanoamericanos, escuchó con interés sus proposiciones, pero no logró concretar ninguna. Entre los más fervorosos partidarios de las ideas de Miranda se hallaba Sir Home Popham, quien comandaría la escuadra que invadió el Río de la Plata en 1806.

Al no recibir respuesta a sus proposiciones, el patriota venezolano se dirigió a los Estados Unidos nuevamente. En Nueva York consiguió interesar a un núcleo de personas con quienes organizó una expedición marítima a Venezuela que terminó en un fracaso en 1805. Un año después intentó un nuevo desembarco, pero los españoles tomaron sus goletas, salvándose únicamente el barco de Miranda. En esa ocasión flameó por primera vez en las costas venezolanas la bandera de ese país. Cuatro años después, con nuevo apoyo inglés, ya que contó con la colaboración del Almirante Cochrane, ocupó fugazmente la ciudad de Coro, después de lo cual retornó a Londres.

En 1810, al producirse la revolución venezolana, Miranda volvió a su patria en compañía de Bolívar. Pero triunfó en ese entonces la contrarevolución y el precursor cayó prisionero, rodeado de la incompresión de sus compatriotas. Condenado a prisión perpetua, fue llevado a Cádiz en cuya cárcel murió al 14 de julio de 1816. Con él se apagó una vida entregada por entero a la causa de la independencia americana.