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Tuesday, November 8, 2011

Guerra de Corea

La Guerra de Corea ejerció una influencia que rebasó los límites del escenario bélico. Habiendo comenzado con la invasión de Corea del Sur por el ejército comunista de Corea del Norte en junio de 1950, pronto se transformó en un conflicto internacional que involucró a los Estados Unidos y sus aliados occidentales (Reino Unido, Australia, Canada) por un lado, y a la China comunista del otro que apoyaba a Corea del Norte. Siendo uno de los puntos más álgidos de la Guerra Fría, la Guerra de Corea expuso las dos diferentes estrategias de los norteamericanos: la decisión del presidente norteamericano Harry S Truman de detener a los comunistas mediante la consecusión de objetivos limitados, en lugar de extender la guerra a China, como era la opinión del general Douglas MacArthur. En cuanto a los comunistas, no está claro el momento en que se tomó la decisión de invadir Corea del Sur, pero es muy probable que el dictador soviético José Stalin haya discutido tal posibilidad con Mao Tse Tung en Moscú, en el invierno de 1949-1950.

Antecedentes de la guerra

Los antecedentes que condujeron a la Guerra de Corea de 1950 se retrotraen a algunas decisiones tomadas a finales de la Segunda Guerra Mundial. Los planes aliados, con vistas al colapso del imperio japonés, comenzaron a principios de 1945. Una vez que la Unión Soviética declarara la guerra a Japón, aunque tardíamente, se decidió que las fuerzas norteamericanas fuesen las que aceptaran la rendición de las fuerzas japonesas en el sur de Corea y el ejército soviético hiciese lo mismo en la parte norte. Una línea arbitraria, trazada sobre el paralelo 38 de latitud norte, fue señalada para delimitar las zonas de operaciones de los Estados Unidos y de los soviéticos.

El lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki precipitó la caida de Japón, y Rusia le declaró la guerra el 8 de agosto de 1945. Dos días más tarde capitularon los japoneses. De acuerdo de lo ya estipulado, fuerzas estadounidenses desembarcaron el 8 de septiembre de ese año para con el fin de supervisar la rendición de los japoneses en la península de Corea, pero desde el 26 de agosto, el ejército soviético había ya alcanzado el paralelo 38. En vano las Naciones Unidas trato de crear una sola nación independiente de las dos mitades de Corea que había quedado dividida en dos por cuestiones ideológica: la del norte comunista, bajo la esfera china y soviética, y la otra capitalista y democrática, bajo la supervisión de los EEUU. Rechazada por la Unión Soviética, las Naciones Unidas, supervisó en marzo de 1948 unas elecciones al sur del paralelo 38, y fue creada una asamblea nacional de 200 representantes. Syngman Rhee fue elegido presidente. La Constitución democrática de la nueva República de Corea (del Sur) fue promulgada el 13 de julio de 1948. En diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció como legal la Constitución de la República de Corea (del Sur) y pidió a los Estados Unidos y a la Unión Soviética que retirasen sus tropas de la península coreana. Compliendo con el mandato de la ONU, los EEUU a sus úlimos soldados de la península en julio de 1949.

Comienzo de las hostilidades y desarrollo del conflicto

En la madrugada del 25 de junio de 1950, el Ejército Popular de Corea del Norte cruzó el paralelo 38, iniciando la invasión de la República de Corea. Los surcoreanos fueron tomados por sorpresa, ya que era un día domingo y muchos soldados pernoctaban fuera de sus cuarteles. A las 11:00 horas, mientras las tropas invasoras proseguían avanzando, la radio estatal comunista Pyongyang anunció que las fuerzas norcoreanas habían atacado en repuesta a una invasión lanzada contra el norte por el ejército de Syngman Rhee.

El ataque comunista había sido lanzado desde el norte y por el oeste, seguido de un importante empuje por el corredor Uijong-bu que conducía a Seúl, la capital de Corea del Sur. Posteriormente tuvo lugar otro ataque en las montañas centrales y otro en las costas; este último apoyado por un desembarco al sur del paralelo 38. Como consecuencia de esta sorpresiva invasión, el presidente Harry S Truman ordenó de inmediato a su comandante en el lejano Oriente, el general del Ejército Estadounidense Douglas MacArthur, remitir municiones y equipo en auxilio de la República de Corea y enviar expertos para estudiar la situación. También dió orden a la Séptima Flota de moverse hacia aguas japonesas. Sabiendo que no había esperanzas de sostener Seúl y que el Ejército de la República de Corea estaba al borde del colapso, Harry S Truman autorizó a MacArthur emplear las fuerzas navales y aéreas norteamericanas para apoyar a las fuerzas surcoreanas.

Como las tropas comunistas proseguían avanzando a cinco días de iniciada la invasión, el 30 de junio Truman dió a MacArthur órdenes de emplear cuatros divisiones del 8o Ejército norteamericano acantonadas en el Japón para combatir al Ejército Popular de Corea del Norte. Los primeros contingentes de la 24a División de Infanteria de los EEUU llegaron a Pusan el 1 de julio y se trasladaron con rapidez hacia el norte para hacer frente al enemigo; y el 18 de julio llegaron dos divisiones más desde el Japón. Pese a algunas heroicas actuaciones de los norteamericanos, que eran superados ampliamente en número, las fuerzas estadounidenses y surcoreanas se vieron obligadas a retroceder hacia Pusan. El 4 de agosto se encontraron ocupando las posiciones preparadas al sur y al este del río Naktong, formando los que se conocería como el "Perímetro de Pusan". En julio y en agosto llegaron refuerzos procedente de los EEUU, con tropas con mucha experiencia en combate por haber participado en la Segunda Guerra Mundial. Junto con ellas venían también unidades de Gran Bretaña, Canada y Australia. De esta manera, en septiembre de 1950, la desesperada ofensiva final norcoreana fue rechazada por las tropas de las Naciones Unidas, siendo cortadas las rutas de suministro del Ejército Popular de Corea del Norte por las veteranas tropas anglo-norteamericanas. A comienzo de octubre, las tropas de las Naciones Unidas cruzaron el paralelo 38, incursionando en territorio norcoreano.

China entra en la guerra

A finales de octubre de 1950 y de forma casi inesperada, la China comunista de Mao entró en la guerra. Millares de los llamados voluntarios del pueblo lanzaron un gran ataque contra las fuerzas de las Naciones Unidas. Tomadas por sorpresa y superadas ampliamente en número, las fuerzas aliadas se vieron obligadas a retroceder hacia el sur del paralelo 38. Solamente por la fuerte personalidad del general MacArthur pudo salvarse la situación. Hacia finales de enero de 1951, los chinos, llegando al límite de posibilidades de suministro, hicieron un alto. A continuación, las tropas norteamericanas, inglesas y australianas lanzaron una fulminante contra-ofensiva que obligó a los chinos a retroceder y perder el territorio ganado.

La intervención de las fuerzas chinas provocó un importante enfrentamiento entre el presidente Truman y MacArthur. Se centró dicho enfrentamiento en la crucial questión de si podía mantenerse la política presidencial de limitar la guerra a la península de corea, o si debía China ser atacada. MacArthur insistió en que se podía ganar la guerra atacando China y no limitándose timoratamente a Corea, que correría siempre el riesgo de ser invadida nuevamente por los comunistas. Truman argumentaba que atacando China, el conflicto se escalaría, involucrando no solamente a la nación de Mao Tse Tung, sino también a la Unión Soviética, lo que convertiría el conflicto en una tercera guerra mundial de consecuencias incalculables. El desacuerdo llegó a su clímax cuando MacArthur hizo público sus propios argumentos. En abril de 1951, Truman optó por la única salida que le quedaba y destituyó al comandante en jefe.

Dos meses más tarde, en junio de 1951, comenzaron las conversaciones de para el armisticio, entanto continuaban desarrollándose feroces combates entre las fuerzas de las Naciones Unidas y las tropas comunistas hasta quedar en una situación estable, sin avanze, pero de combate, en las inmediaciones del paralelo 38. Finalmente, luego de tres años de cruenta lucha, con muchas batallas libradas, el armisticio fue firmado el 27 de julio de 1953, en Pusan.