Revolución Maoista

Monday, November 14, 2011

La Revolución China, o Revolución Maoista, fue la guerra civil disputada entre el ejército del Partido Nacionalista Chino, comandado por Chiang Kai-Shek, y las fuerzas insurgentes de extrema izquierda conducidas por Mao Tse-Tung, entre 1946 y 1950. Aunque el entrentamiento armado entre los nacionalistas y las guerrillas marxistas había comenzado en 1927, el conflicto se intensifica y adquiere el carácter de revolución o guerra civil inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. La Revolución Maoista culminó en mayo de 1950 con la victoria de las fuerzas de Mao Tse-Tung sobre el ejército del general Chiang Kai-Shek, quien se vió obligado a abandonar el gobierno de China y replegarse con su ejército y su familia a la isla de Formosa (Taiwan) donde estableció la República de China, también conocida como China Nacionalista, para diferenciarla de la Republica Popular China, de gobierno marxista/maoista, totalitario durante toda la Guerra Fría. Hoy en día, el gobierno comunista chino todavía reclama a la isla de Taiwan como parte de su territorio, lo que aumenta la tensión en esa parte del planeta, sobre todo si se tiene en cuenta que nunca se firmó un armisticio, ni tregua ni mucho menos un tratado de paz entre ambas partes.

En la década de 1920, luego de la caída de la dinastía imperial Qing, había habido alianzas temporarias entre los nacionalistas, que querían re-unificar y ordenar politicamente a China en una república, y los comunistas para derrocar y erradicar a fuerzas anárquicas comandadas por caudillos, conocidos como señores de la guerra, quienes se dedicaban al saqueo y mal trato de campesinos. Sin embargo, a partir de agosto de 1927, cuando tuvo lugar la Revuelta de Nanchang, los dos ejércitos, de ideologías diferentes, comenzaron a distanciarse. Los esfuerzos de los nacionalistas por sofocar la revuelta fracasaron pero dañaron seriamente al bando comunista, pues en 1928, los cuadros del Partido Comunista Chino y el minúsculo Ejército Rojo debieron abandonar las montañas Jinggang y dirigirse al oeste para establecerse en otro territorio montañoso entre la provincias de Jiangxi y Fujian. Sin embargo, con la invasión Japonesa de China a partir de 1936, Chiang Kai-Shek se vió forzado a unir temporariamente sus fuerzas con los comunistas para enfrentar a los japoneses. No obstante ello, la alianza fue tan solo nominal. La colaboración y la coordinación genuinas entre los nacionalistas y los comunistas fueron mínimas durante toda la Segunda Guerra Mundial.

Al culminar la Segunda Guerra Mundial en Asia Oriental, se produjo la afluencia de más de 1.500.000 hombres del ejército de la Unión Soviética hacia las provincias manchúes con el propósito de tomar las posiciones japonesas y recibir la rendición de 700.000 efectivos nipones estacionados en la región. Ese mismo año Chiang Kai-Shek se convenció de que carecía de los medios necesarios para impedir que los comunistas de Mao Tse-Tung se hiciera con Manchuria después de la retirada programada de los soviéticos. Para evitarlo llegó a un acuerdo con los rusos, de manera que éstos retrasaran su retirada hasta que los nacionalistas hubiera trasladado a la región a una cantidad suficiente de sus mejores hombres y equipos. Pero los soviéticos aprovecharon la prolongación de su estancia para instruir militarmente y equipar a las tropas comunistas en la región.

El general George Marshall llegó a China, tomando parte en las negociaciones para un cese de las hostilidades entre los nacionalistas y los comunistas, según cuyos términos se formaría un gobierno de coalición que daría cabida a todas las facciones políticas/militares de China. Ni los comunistas (representados por Zhou Enlai) ni los enviados de Chiang Kai-shek estaban dispuestos a transigir en ciertos aspectos fundamentales ni a renunciar a los territorios adquiridos a raíz de la rendición japonesa. La tregua fracasó en la primavera de 1946 y, aunque las conversaciones siguieron adelante, Marshall recibió orden de retirarse en enero de 1947.

Con el fracaso de las conversaciones de paz se volvió a un estado de guerra a gran escala. Los comunistas llamaron a esta etapa Guerra de Liberación y sus antiguos Octavó Ejército de la Ruta y Nuevo Cuarto Ejército se unieron y pasaron a llamarse desde 1946, Ejército Popular de Liberación (EPL). Como los soviéticos estaban ayudando a los comunistas, los Estados Unidos socorrieron a los nacionalistas con excedentes de sus suministros militares por valor de centenares de millones de dólares y con el préstamo generoso de cientos de millones en equipo militar.

A pesar de la victoria simbólica del ejército de Chiang Kai-Shek al tomar Yan'an en territorio controlado por los insurgentes, los comunistas recrutaban más y más campesinos a su causa y comenzaron a partir de 1947 a ganar territorio. En abril de 1948, el ejército popular de liberación se apoderó de Luoyang y para septiembre las provincias de Jinan y de Shandong estaban en manos comunistas. Tras apoderase de Manchuria con la finalización del sitio de Changchun, que llevó 6 meses de duración y la muerte 300.000 de civiles, los comunistas lanzaron una ofensiva entre fines de 1948 e inicios de 1949 para tomar Peking, la capital, la cual fue luego re-nombrada Beijing.

Un millón de soldados comunistas del Ejército de Campesinos del Norte y Noreste al mando de Lin Biao y su lugarteniete Luo Ronghuan arrollan a los nacionalistas del general Fu Zuoyi que apenas sumaban quinientos mil hombres. Tras la batalla los nacionalistas retroceden al sur del Río Amarillo. En mayo de 1950, atrapados en Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, Chiang Kai-Shek y algunos cientos de miles de soldados nacionalistas, junto a dos millones de refugiados, principalmente del Gobierno y del mundo de los negocios, huyeron de la China continental hacia la isla de Taiwan, dejando atrás solo algunos focos aislados de resistencia.