Revuelta de los comuneros de Castilla

Monday, November 7, 2011

La Revuelta de los Comuneros de Castilla fue un levantamiento armado que tuvo lugar en el reino de Castilla entre 1520 y 1522, bajo el reinado de Carlos I. Las causas de la Revuelta de los Comuneros fueron los excesivos aumentos de impuestos para pagar las deudas y mantener la costosa corte flamenca traida a Castilla por el nuevo soberano Carlos I, quien no hablaba español, y la desconfianza que generó el cardenal holandés Adrian de Ultrecht, quien fue puesto a cargo del reino cuando el rey debió partir para la elección imperial en Alemania.

En 1520, las ciudades castellanas produjeron una serie de revueltas urbanas, encabezadas por las ciudades de Toledo y Valladolid, que se coordinaron e institucionalizaron, encontrando un candidato alternativo a la corona en la reina propietaria de Castilla: la madre de Carlos I, Juana, cuya incapacidad o locura podía ser objeto de revisión, aunque la propia Juana, de hecho, no colaborara. Luego de un año de la revolución, los partidarios del rey se habían organizados, y las tropas imperiales asestaron un golpe casi definitivo a las comuneras en la batalla de Villalar, el 23 de abril de 1521. Allí mismo, al día siguiente, se decapitó a los jefes comuneros Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado. De esta manera, el ejército comunero quedaba practicamente disgregado. Solamente Toledo mantuvo viva su rebeldía, hasta su rendición definitiva en febrero de 1522.