Las rutas de las especias

Sunday, December 18, 2011

El tráfico de especias entre Europa y el Lejano Oriente ya se venía practicando desde algunos siglos atrás, durante la Edad Media. Sin embargo, hacia mediados del siglo XV, la antigua ruta terrestre dejó de ser práctica. Esto se debió a dos razones; la primera fue que la demanda de los productos orientales en Europa creció y los comerciantes necesitaron disponer de mayor volumen de mercancías; la ruta terrestre era muy lenta y no permitía realizar un tráfico mayor y los productos se encarecían porque en un trayecto terrestre tan largo había muchos intermediarios. La segunda razón fue que el imperio turco extendió su dominio y conquistó en 1453 la ciudad de Constantinopla, la capital del Imperio Romano de Oriente. La presencia de los turcos musulmanes en el territorio que hasta ese momento había servido de paso entre Europa y el Oriente dificultó aún más el tráfico comercial. Es por ello que las naciones europeas debieron encontrar rutas alternativas. Fueron los exploradores portugueses primero, y luego los españoles quienes descubrieron las rutas comerciales marítimas hacia el Lejano Oriente que pasaron a ser las nuevas rutas de las especias.

Portugal fue la primera nación europea en inciar la búsqueda de una nueva ruta de las especias. Para ello sus navegantes se aventuraron a recorrer las costas africanas. Luego de haber sido descubierta las islas de Cabo Verde en 1460, el navegante portugués Bartolomé Díaz descubrió en 1488 el Cabo de Buena Esperanza (primeramente llamado Cabo Tormentoso por Díaz), en el extremo sur del continente africano. En 1497, otro portugués, Vasco de Gama, partió al frente de cuatro carabelas, con la intención de superar el Cabo de Buena Esperanza. Su viaje fue coronado por el éxito, ya que logró sortear el peligroso cabo; luego de realizar varias escalas en las costas oriental de Africa, arribó a Calcuta, India, puerto que constituía el centro del comercio oriental.