Revolución Húngara (1956)

Monday, January 23, 2012

Se conoce como Revolución Húngara al alzamiento armado del pueblo húngaro contra el régimen comunista pro-soviético de Mátyás Rákosi, desde el 23 de octubre al 10 de noviembre 1956,. En esta sublevación, el pueblo húngaro luchó contra las tropas y tanques soviéticos en las calles de Budapest en busca de libertades básica, como la libertad de prensa y de expresión, como así también por una mayor apertura y libertad económica y tener así un mayor contacto con Occidente. Miles murieron en las calles de las diferentes ciudades, especialmente Budapest. Cuando se intensificó el conflicto, la rebelión pasó a ser de una lucha por libertades individuales a una verdadera guerra de independencia de Hungría para liberarla del yugo soviético.

Durante los primeros años del período de la post-guerra, los países de Europa del Este (Hungría, Rumania, Bulgaria, Polonia, Checoslovaquia y Albania) pasaron bajo el control directo de Moscú, la capital de la entonces Unión Soviética. Sin embargo, en la década de los años de 1950, a pesar de la tiranía comunista, los estudiantes e intelectuales de estos países se atrevieron a desafiar al régimen demandando mayores libertades. De esta manera, la Revolución Húngara comenzó con una marcha de protesta estudiantil, que atrajo a miles de ciudadanos húngaros y que marcharon por las calles de Budapest y que luego se desencadenó en un violento enfrentamiento armado cuando la policía secreta del gobierno arrestó a los peticionante de una manifestación estudiantil y disparó contra la multitud. Luego los soviéticos desidieron enviar sus divisiones blindadas para aplastar violentamente estas protestas.

Esta gran revuelta en contra del régimen comunista tuvo lugar entre octubre y noviembre de 1956. En ese entonces gobernaba Hungría el primer ministro húngaro Imre Nagy, un comunista moderado y nacionalista, admirador del mariscal Tito, quien era presidente de Yugoslavia y que debido a su gran capacidad de conducción había logrado un cierto grado de independencia política y económica de Moscú. En el pico de las protestas, Imre Nagy exigió el inmediato retiro de Hungría de las tropas soviéticas, anunciando al mismo tiempo que su país abandonaba el Pacto de Varsovia, la alianza militar del bloque de países comunistas. Aunque en un principio, el primer mandatario soviético, Nikita Khrushchev, declaró en un comunicado oficial que haría concesiones, el comité central del Partido Comunista Soviético cambió luego de opinión y pasó a una postura intransigente, y el 4 de noviembre de 1956, varias divisiones del ejército rojo invadieron Budapest y otras regiones de Hungría. Miles de húngaros resistieron la invasión en una guerra sin cuartel con el saldo de varios miles de húngaros y rusos muertos en las calles.

A pesar de la heroica resistencia del pueblo húngaro, nada pudieron hacer para detener a los blindados soviéticos, debido que no recibieron los pertrechos militares de los países de Occidente como ellos lo habían esperado. El entonces presidente norteamericanos, Dwight D Eisenhower, a través de su Secretario de Estado John Foster Dulles, anunció que no intervendría en la Revolución Húngara. Para enero de 1957, los soviético habían puesto en Hungría las nuevas autoridades, títeres de Moscú, las cuales anunciaron que la sublevación había sido completamente aplastada.