Gran Salto Adelante (China)

Tuesday, February 28, 2012

En la historia del siglo XX, se conoce como el Gran Salto Adelante al intento de la República Popular China, con un sistema comunista, de revitalizar todos los sectores de la economía, incentivando la industrialización del país, sobre todo la industria del acero. Iniciada por Mao Tse Tung, la política del Gran Salto Adelante tuvo lugar entre los años 1957 y 1960. Este intento de industrializar a China comunista a través de emprendimientos colectivos dirigido por un sistema totalitario estatal no solamente fue un rotundo fracaso, sino que también fue un "gran salto a la inanición", ya que millones de campesinos chinos murieron de hambre; para sobrevivir muchos debieron practicar la antropofagia, comiendo a sus vecinos o parientes.

El plan de la política del Gran Salto Adelante consistió en obligar a los pobladores rurales y de pueblos a instalar en el patio trasero de sus viviendas pequeños hornos de fundición de acero, en vez de instalar grandes acerías con máquinas pesadas en los grandes centros urbanos, dirigidas por personas con experiencia y con mano de obra capacitada como la lógica lo indicaría. Sin experiencia y mal instruido en el tema, los campesinos no pudieron producir la cantidad y la calidad de acero que un país que aspiraba a ser moderno necesitaba. No solamente fallaron en la producción, sino que también descuidaron el cultivo de la tierra, lo cual se acentuó con la gran sequía de 1958, y, como resultado, la producción de trigo y de arroz bajo sensiblemente, lo que llevó a una gran hambruna entre 1959 y 1962.

El fracaso del Gran Salto Adelante se debió fundamentalmente a que Mao Tse Tung se guiaba ideológicamente por un comunismo puro y no por el sentido común y la experiencia técnica. Para 1963, esta política fue dejada de lado y las parcelas de tierra les fue devuelta a los campesinos para que ellos la siguieran trabajando como ellos sabían y lo venían haciendo desde hace siglos, produciendo trigo y arroz y criando animales para alimentar al pueblo. La verdadera industrialización y modernización de China comunista vendría, irónicamente, a través del emprendimiento privado, sobre todo de empresas extranjeras, a partir de fines de la década de 1980, luego de que Deng Xiaoping, presidente del partido comunista chino, iniciara una política de apertura económica, encaminando a China hacia la economía de mercado que hoy en día tiene.