Porfirio Díaz

Friday, March 23, 2012

Porfirio Díaz (1830-1915) fue un militar y presidente de Mexico desde 1877 hasta 1880, y desde 1884 hasta 1911. Durante su gobierno estableció un Estado centralizado y fuerte, el cual estuvo bajo su control durante más de tres décadas. Hacia el final de su mandato Porfirio Díaz se convirtió en una figura impopular y fue derrocado por Francisco I Madero al inicio de la Revolución Mexicana y tuvo que asilarse primero en España y luego en Francia hasta el final de sus días. Fue sucedido interinamente en mayo de 1911 por Francisco León de la Barra, y éste por Francisco Ignacio Madero en noviembre de 1911.

Porfirio Díaz nació el 15 de septiembre de 1830 en la ciudad de Oaxaca, Oaxaca, en el seno de una familia modesta. Sus padres fueron José de Cruz Díaz y Patrona Mori de Díaz, quienes eran encargados de una casa de alojamiento, pero su padre también trabajaba de herrero y veterinario. La familia de Díaz era mestiza, descendiente de indios mixtecas y españoles. A los 15 años, Porfirio ingresó al seminario para estudiar el sacerdocio, pero cuando estalló la guerra contra los Estados Unidos se alistó en el Ejército Mexicano en donde siguió la carrera militar, destacándose también en la lucha contra las tropas francesas entre 1861 y 1867, durante el gobierno del emperador Maximiliano. Díaz también estudió abogacía, apoyado por Benito Juarez.

En 1871, encabezó una protesta que no tuvo éxito contra la reelección de Juarez, quien moriría al año siguiente. En 1876, organizó una revuelta, que tampoco tuvo éxito, contra el presidente Sebastian Lerdo de Tejada, luego de la cual debió huir a los Estados Unidos. Sin embargo, seis meses más tarde regresa a México y derrotó a las tropas del gobierno en la batalla de Tecoac en noviembre de 1876, y en 1877 fue electo presidente, cargo que ocupó hasta 1880. Durante sus cuatro primeros años en el gobierno de México, Porfirio Díaz inició un proceso lento de consolidación del poder y construyó una maquinaria política muy fuerte. Aunque decidió no postularse para un segundo mandato, eligió cuidadosamente a su sucesor, el Gral Manuel González, quien lo defraudó. Es por ello, que en 1884, Díaz se volvió a candidatear en las elecciones presidenciales de ese año, ganando las mismas. No dejaría el poder hasta 1911, cuando sería derrotado por Madero, dando inicio a la Revolución Mexicana.

Gobierno

Díaz tuvo el apoyo de los mestizos, a quienes les dió cargos políticos. Las clases criollas privilegiadas cooperaban con su gobierno a cambio de la no injerencia del gobierno en sus haciendas y cargos de honor en la administración pública. La Iglesia Católica se mantuvo distantes de los asuntos y política del gobierno a cambio de seguir manteniendo su autonomía. En cambio la población india, que componía la tercera parte de la población, era ignorada.

Cuando Díaz subió al poder, el gobierno mexicano estaba muy endeudado y tenía pocas reservas de dinero. Es por ello, que alentó las inversiones extranjeras en México. Este gran influjo de capitales hizo posible la construcción de los ferrocarriles y de puentes, de la explotación minera y de construcciones de sistemas de irrigación. Sin embargo, la nueva riqueza de México no estaba equitativamente distribuida, la mayor parte de las ganancias terminaban en pocas manos o volvían al extranjero. Para 1910, la economía se había desacelerado y empezó a haber huelgas generales; Díaz se había convertido en una figura poco popular. Sin embargo, en las elecciones de 1911, Díaz se postuló nuevamente, siendo su opositor Francisco Madero. Díaz ganó, pero Madero sostuvo que hubo un gran fraude electoral y se sublevó contra Díaz, cuyo gobierno colapsó y debió marchar hacia el exilio definitivo.