Revolución Sandinista

Thursday, October 4, 2012

La revolución sandinista fue una guerra civil que tuvo lugar en Nicaragua entre los años 1963 y 1979. En ella se enfrentaron las tropas de la Guardia Nacional, bajo el régimen del dictador Anastasio Somoza, y la guerrilla marxista del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), conducida por Carlos Fonseca y Daniel Ortega. La primera acción armada de la Revolución Sandinista sucedió en junio de 1963, cuando Carlos Fonseca, fundador del FSLN, al mando de una columna de guerrilleros se adentraron desde Honduras en el área de los rios Cocos y Bocay; sin mucha experiencia, los hombres del FSLN cayeron en una emboscada y fueron derrotados por la Guardia Nacional nicaraguense. Luego Fonseca cambiaría de táctica y realizaría inteligencia y progapaganda ideológica en los campesinos y ganar así el apoyo de la población rural de Nicaragua al tiempo que ganaba también experiencia en el campo militar.

Durante la revolución sandinista hubo muchísimos combates violentos en la selva y poblaciones urbanas entre el creciente movimiento  insurgente armado del FSLN y el ejército nicaraguense. En 1976, Carlos Fonseca caería muerto en combate en la región montañosa de Nicaragua. Sin embargo, Daniel Ortega se convertiría en el nuevo comandante de este movimiento guerrillero, que crecía mes tras mes. En mayo de 1979, el FSLN lanzó la última gran ofensiva sobre la capital Managua, desde tres puntos: norte, noreste y oeste. Para mediados de junio, varias unidades sandinistas del FSLN se encontraban ya a unos 70 km al norte de Managua. Para el 5 de julio, los sandinistas ya controlaban el 85% del territorio nicaraguense. Finalmente, el 16 de julio Somoza presenta su renuncia y el día 19 del mismo mes entran triunfantes a la capital, Managua, los guerrilleros del FSLN, quienes establecerían un consejo de Estado, encabezado por el comandante Daniel Ortega.

El triundo de la revolución sandinista se debió al apoyo que tuvo el movimiento guerrillero del FSLN (sandinistas) por parte de la población rural, debido a las desigualdades sociales y pobreza, al tiempo que el dictador Anastasio Somoza perdió el apoyo de los empresarios nicaraguense a causa de la corrupción de su gobierno. Somoza había estado en el poder desde 1967 y era ya una figura desgastada. Además su familia había ejercido de facto el poder en Nicaragua desde 1896 (padre, hijo y hermano).


A pesar del triunfo de la revolución sandinista, la situación económica de Nicaragua empeoraría, llevando a los nicaraguenses a la pobreza absoluta; el nuevo gobierno pro-castrista iniciaría una política de expropiación de tierras y propiedad privada, como fábricas, que llevaría a un creciente déficit de producción y devaluación de su moneda, a la vez que aislaría a Nicaragua de la comunidad internacional. En 1990, luego de la caída del muro de Berlín, Ortega se vería obligado a llamar a elecciones generales democráticas, en las cuales resultaría ganadora Violeta Chamorro.