Revolución Francesa

Sunday, November 4, 2012

La Revolución Francesa fue un cambio profundo, repentino y violento de la estructura política y social que había existido en Francia desde la Edad Media hasta la segunda mitad del siglo XVIII. Tuvo lugar entre 1789 y 1799, y llevó al derrocamiento de la monarquía absoluta, representada en la figura de Luis XVI, y al establecimiento de la Primera República Francesa en septiembre de 1792. Se toma como comienzo de la Revolución a la toma de la Bastilla, el 14 de Julio de 1789, y el fin de la misma con el golpe de Estado de 1799 por parte de Napoleón Bonaparte, estableciendo el Consulado que reemplazó al Directorio.

Resumen cronológico

Para mayo de 1789, las arcas reales estaban casi vacías y había un gran déficit de caja, debido al endeudamiento de la corona francesa como consecuencia de las intervenciones militares de la misma en la guerra de los Siete Años (1756-1763), en época de Luis XV, y en la guerra de independencia de las trece colonias inglesas de norteamerica, ya bajo el reinado de Luis XVI; este monarca había contribuido con dinero, tropas y barcos de guerra en favor de los americanos en contra de la corona inglesa. Esta situación de endeudamiento se vió acentuada por el crudo invierno y las malas cosechas de 1788-1789, lo que provocó aumento de precio de los alimentos, sobre todo el de la harina. Fue en estas circunstancias adversas que Luis XVI, aconsejado por su ministro de finanza Jacques Necker, decidió convocar a los Estados Generales, los cuales no se reunían desde 1614 y que supervisaban o aconsejaban al rey la suba de impuestos, para mayo de 1789.

Los Estados Generales era una asamblea compuesta de tres cuerpos que representaban los tres estratos sociales en que se encontraba dividida la sociedad francesa del siglo XVIII: el 1er Estado, que representaba al clero (la iglesia); el 2do Estado, que representaba a la nobleza; y el 3er Estado, el cual representaba a la burguesía y a los campesinos. Había 300 diputados del 1er Estado (clero), 300 diputados del 2do Estado (nobleza), y 600 diputados del 3ro. Sin embargo, a pesar de la cantidad, sólo se emitía un voto por Estado, lo que garantizaba que siempre las clases privilegiadas de la nobleza y el clero imponían sus decisiones sobre la burguesía y el campesinado. Las sesiones comenzaron hacia fines de mayo de 1789 y para junio de ese año, como no llegaban a un acuerdo en las discusiones, y para evitar que las clases privilegiadas impongan sus votos sobre las dos de abajo, los diputados del 3er Estado decidieron separarse de los otros dos y se declaran así mismo "Asamblea Nacional", para discutir los asuntos en forma independiente de la nobleza y el clero. Aunque el rey Luis XVI se opuso en un principio, debió ceder debido al clima social enrarecido del momento.

El 9 de julio de 1789, con apoyo del Luis XVI, la Asamblea Nacional se proclama "Asamblea Constituyente". De esta manera se puso límite a la autoridad real y la monarquía absoluta dejó de existir. Sin embargo, el rey quiso vengarse de esta humillación y dos días más tarde, el 11 de julio, despidió de su cargo a Jacques Necker, el ministro que también había aconsejado al rey por la moderación y apoyar la formación de la Asamblea Constituyente, (la cual redactó y aprobó en agosto de ese años la "Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano). Como respuesta a esta decisión real, el pueblo de Paris, enfurecido, se reunió en la plaza Real para dirigirse luego hacia la Bastilla, una vieja fortaleza militar que funcionaba como prisión y que la gente la veía como símbolo de la tiranía. El 14 de julio de 1789, la muchedumbre parisina toman la Bastilla por asalto; luego de matar algunos guardias y liberar a los pocos presos que había, deciden decapitar al gobernador de la misma: el marqués Bernard de Launay. Ante esta situación y conmovido por la reacción contundente del pueblo, Luis XVI se vió obligado a reponerlo en su cargo a Necker y a acceptar la escarapela tricolor de los revolucionarios: rojo, blanco y azul.

Enfurecidas por la escasez de pan y su alto precio, más el rumor de que los guardias reales y el rey habían pisoteado la escarapela tricolor en rechazo al pueblo parisino, unas 8.000 mujeres, armadas con picas y herramientas de trabajo, marcharon a Versalles el 5 de octubre de 1789 y forzaron a la familia real a cambiar su residencia de Versalles a Paris. Sin embargo, en junio de 1791, el rey y su familia intentaría escaparse hacia la frontera noreste, para ponerse en contacto con partidarios del rey y la monarquía absoluta y que operaban desde Austria. Pero, a pesar de estar disfrazados de sirvientes de una baronesa rusa, la familia real fue descubierta y reenviada a Paris. Este incidente provocó una gran desconfianza en los revolucionarios, sobre todo, en los jacobinos y cordeleros, que eran los más extremistas y partidarios de una república. Finalmente, luego de este episodio, la Asamblea Nacional Constituyente aprueba una Constitución monárquica, y la Asamblea Constituyente pasa a ser Asamblea Legislativa.

En 1792, comenzarían las acciones bélicas de las otras monarquías Europeas contra la revolución. El 25 de julio de ese año, el duque de Brunswick, comandante del ejército austro-prusiano, que se encontraba ya sobre la frontera con Francia, envió al pueblo de Paris una proclama o manifiesto, a través del cual exhortaba a los revolucionarios a restituir todos los poderes reales a Luis XVI y el restablecimiento de la monarquía absoluta; caso contrarió el ejercito austro-prusiano tomaría severas represalias contra la población de Paris. Esto enfureció bastante a los revolucionarios y, debido a ello, Georges Danton y los cordeleros planearon un golpe contra Luis XVI; el 10 de agosto de 1792, los cordeleros y la multitud parisina, apoyados por la Comuna de Paris, atacaron el palacio de las Tullerías, donde se encontraba residiendo la familia real. Luis XVI y María Antonieta fueron arrestados. La Asamblea Legislativa, en una rápida sesión, anuló la monarquía. Los girondinos, cordeleros y jacobinos proclamaron la Convención y el 22 de septiembre de 1792 declaron la 1ra República Francesa.

El 21 de enero de 1793, Luis XVI fue ejecutado en la guillotina, luego de ser condenado a muerte con cargos de conspiración contra la libertad pública y la seguridad general. En marzo de ese año, Maximiliano Robespierre, jefe de los jacobinos, se haría cargo del Comité de Seguridad Pública de la Convención e iniciaría el Terror, durante el cual serían ejecutados en la guillotina más de 25.000 personas, inclusive algunos revolucionarios como Jacques Hebert, Georges Danton y Camille Desmoulins. Todos aquellos sospechados de conspirar contra la Revolución eran procesados y ejecutados. Finalmente, hacia fines de julio, se produce una reacción contra los excesos de Robespierre (conocida como Reacción Termidoriana) y el 27 de julio éste es despuesto y arrestado, siendo ejecutado al día siguiente junto a su segundo, Luis de Saint-Just. La Convención llegó a su fin en 1795, estableciendose el Directorio como gobierno legítimo de Francia.