Toma de la Bastilla

Saturday, November 10, 2012

La Toma de la Bastilla fue el ataque exitoso por parte del pueblo de Paris a una antigua fortaleza, que funcionaba como prisión, llevada a cabo el 14 de julio de 1789, y que marcó el inicio de la Revolución francesa. La causa de la Toma de la Bastilla fue el despido del ministro de finanza, Jacques Necker, por parte del rey Luis XVI, quien se quiso vengar de la humillación de haber sido obligado a reconocer a la Asamblea Nacional, cuyos miembros pertenecían al Tercer Estado (burgueses y campesinos), como autoridad legislativa y constituyente (con el objetivo de redactar una Constitución).

La reacción del pueblo a favor de Necker era debido a que este ministro simpatizaba con el Tercer Estado, y había aconsejado al rey a la moderación, interpretando, por lo tanto, que el despido del mismo marcaba el comienzo de un golpe de los conservadores monárquicos contra la Asamblea Nacional para reinstaurar la monarquía absoluta. La razón que esgrimió el rey para la expulsión de Necker fue que éste había dado a conocer al pueblo el 11 de julio, sin autorización Real, las cifras del endeudamiento de la corona, las que Luis XVI consideraba erróneas.

El 14 de julio de 1789, previo ataque al Hotel de los Inválidos, donde obtuvieron mosquetes en gran cantidad, la turba enardecida se dirigió a la Bastilla, donde esperaban encontrar pólvora y municiones. La prisión estaba protegida por 82 soldados veteranos y 32 guardias suizos, pero solo albergaba a 7 prisioneros. Antes del ataque la turba exigió la rendición de la fortaleza, la entrega de la pólvora y la liberación de los prisioneros. Al no tener repuesta favorable por parte del gobernador, el marqués de Launay, la turba comenzó el ataque luego del medio día. Lograron cortar la cuerda del puente levadizo, el cual cayó violentamente y la gente pudo entrar al interior de la prisión. La toma fue sangrienta; los guardias suizos fueron muertos y el gobernador decapitado.