Campaña Napoleónica de Rusia

Wednesday, December 5, 2012

La campaña militar napoleónica de Rusia comenzó el 23 de junio de 1812, cuando el Gran Ejército ("Grande Armée), compuesto de unos 700.000 hombres y comandado por Napoleón Bonaparte invadía el territorio ruso, cruzando el río Neman, con el objetivo de evitar una invasión rusa de Polonia y obligar al Zar Alejandro I que continuara con el bloqueo continental contra Inglaterra. Ante esta situación, Rusia declaró la Guerra Patriótica contra la invasión. Mientras las tropas francesas avanzaban hacia el este, los rusos retrocedían, evitando enfrentamientos directos con los franceses, recurriendo a la táctica de tierra arrazada, quemando sus propios sembrados, llevando el ganado consigo y abandonando sus aldeas.

Antes de llegar Moscú, el ejército napoleónico finalmente se enfrentó con el ejército ruso de Alejandro I el 7 de septiembre de 1812 en la batalla de Borodino. Fue un enfrentamiento sangriento donde hubo muchísimas bajas, tras el cual el ejército ruso se replegó hacia Moscú y luego abandonó la capital junto con sus habitantes. Con el camino libre, el Gran Ejército de Napoleón entraba a Moscu el 14 de septiembre de 1812, pero era una ciudad vacía, con la mayor parte de la misma incendiada; el ejército ruso y la mayor parte de sus pobladores se habían marchado más al este.


Al no conseguir una rendición del Zar Alejandro I, ni una victoria clara y definitiva, Napoleón Bonaparte decidió emprender el regreso, que coincidió con el comienzo del invierno ruso y las primeras nevadas, con los gélidos vientos siberianos. De esta manera, atacado en forma constante por cosacos rusos, la retirada del Gran Ejército de Rusia fue desastrosa, ya que miles de los mejores hombres sucumbían al frío, al hambre y las enfermedades. Para mediados de noviembres, cuando cruzaban el río Berezina, de los 700.000 hombres iniciales, sólo 30.000 estaban aptos, unos 350.000 habían muerto por frío extremo, las enfermedades y por enfrentamientos con el enemigo, y más de 100.000 habían sido tomado prisioneros.

La desastroza campaña militar de Napoleón en Rusia, le había asestado un duro golpe a su ejército, perdiendo a sus mejores oficiales. El Gran Ejército que parecía invencible, nunca se recuperaría y al año siguiente, en octubre de 1813, Napoleón sufriría una gran derrota militar en la batalla de Leipzig, Alemania, lo que lo obligaría a capitular y abdicar como emperador y a exiliarse en la isla de Elba a principios de 1814.