Guerra Franco-Prusiana

Thursday, February 14, 2013

La Guerra Franco-Prusiana fue un conflicto armado entre Prusia, gobernada por Guillermo I, y el Imperio Francés de Luis Napoleón III. Tuvo lugar desde julio de 1870 hast mayo de 1871, con la mayor parte de las batallas libradas en territorio francés (noreste y Paris). La victoria prusiana sobre Francia posibilitó la unificación alemana, proclamada el 18 de enero de 1871, en el palacio de Versalles, con el nombre de Imperio Alemán, mientras París era sitiada por las tropas del Ejército Prusiano. Guillermo I rey de Prusia pasó a ser emperador de Alemania.

La causa de la guerra fue la oposición francesa a la creciente hegemonía prusiana sobre los estados alemanes y la posible hegemonia imperial sobre toda Europa cuando los españoles le ofrecieron a Guillermo I el trono de España para que éste sea ocupado por el príncipe Leopoldo de la dinastía prusiana Hohenzollern (sobrino de Guillermo). Luis Napoleón al enterarse de tal ofrecimiento, le envió una nota a su par prusiano exigiendo el rechazo de tal ofrecimiento. Si bien Guillermo I, para evitar un enfrentamiento inmediato con los franceses lo rechazó, su astuto canciller, Otto von Bismarck, envió a los franceses una repuesta contraria, lo que provocó la declaración de guerra de los Franceses a Prusia, que era lo que Bismarck buscaba: una excusa para ir a la guerra y unir a todos los estados alemanes bajo una misma bandera contra Francia, que también intentaba ejercer una influencia sobre los fragmentados estados teutónicos y sobre Europa.

La mayor parte de los enfrentamientos fueron triunfos del ejército prusiano, reforzado con los ejércitos de los estados alemanes (del norte y del sur), siendo la batalla de Sedán (1 de septiembre de 1870) clave en la victoria de los teutones, comandados por el mariscal de campo Helmuth von Moltke. Luego de vencer a los franceses en varias batallas, las fuerzas prusianas y alemanas llegaron a Paris hacia finales de septiembre de 1870 y comenzaron a rodearlo y asediarlo, atacando desde todas direcciones. El sitio se extendió hasta el 28 de enero de 1871, cuando el gobierno provisorio de defensa nacional parisino decidió aceptar un armisticio para poner fin al asedio. El armisticio fue firmado en los primeros días de febrero, por el cual Francia reconocía al nuevo Imperio Alemán, bajo Guillermo I, y cedía a Alemanía la Alsacia y la Lorena, dos regiones alemanas que Francia las había anexado hacia finales de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648).

Una vez firmado el armisticio, Bismarck retiró las tropas de Paris y de Francia y envió trenes cargados con alimentos para la población francesa.

Entre los factores que posibilitaron el triunfo prusiano es el uso que los alemanes le dieron al ferrocarril para transporte rápido de tropas y armamento. A pesar que el fusil Chassepot utilizado por la infantería francesa tenía mayor alcance que el Dreyse de los alemanes, la artillería prusiana era muy superior a la francesa en precisión y cantidad. También los teutones hicieron uso masivo del telegrama para la comunicación entre los mandos militares, lo que posibilitó una eficaz coordinación de los movimientos de tropas en función a las necesidades del campo de batalla.


Luis Napoleón sentado junto al canciller Bismarck luego de su abdicación.