Cañones de tanques

Tuesday, March 26, 2013


Desde la irrupción de los primeros carros blindados en los campos de batallas de la Primera Guerra Mundial hasta el final de la Segunda, los cañones de tanques podían ser de dos tipos: 1) cañones cortos de poco calibre, utilizados como arma de apoyo de la infantería, en tiro directo en contra de tropas enemigas; 2) cañones largo de mayor calibre utilizados como armas anti-tanques en contra de carros blindados enemigos en batallas de tanques contra tanques. Ejemplo de los primeros podemos citar al cañón Hotchkiss de 57mm del tanque Británico Mark I, el cañón Puteaux SA de 37mm montado en la torreta del Renault FT-17, o el QF de 40mm en el Matilda de la Segunda Guerra.

Los cañones anti-tanques en carros blindados comenzaron a utilizarse a partir de la Segunda Guerra Mundial, destacándose en este conflicto armado el cañón de 75mm KwK 42 L/70 de 5,25 m de longitud, montado en la torreta del Pantera alemán; éste disparaba proyectiles perforantes de carga hueca a una altísima velocidad de salida (950m/s), con un alcance efectivo máximo de 2.000 m. El KwK de 75mm del tanque Pantera sólo fue superado por el de 88mm KwK 36 L/56, de ánima estriada, del tanque Tigre alemán, capaz de perforar un blindaje de un tanque enemigo de 80mm de espesor, ubicado a 2.200 m de distancia, disparando proyectiles perforante de punta de tungsteno a 930 m/s.

Los EEUU comenzaron la Guerra Fría armados con carros blindados equipados con cañones anti-tanques, estriados, de 90mm M1/M2/M3, de 4,60 m de longitud, que formaban parte del armamento principal de los tanques M26 Pershing, M46 y M48 Patton, siendo el primero y el segundo utilizados en la Guerra de Corea. Sin embargo, los soviéticos (rusos) irrumpieron con el T-55 armado con un cañón de calibre 100mm D-10, con un alcance efectivo de 3.200 m. Para superar este cañón soviético, los norteamericanos introdujeron en 1960 el tanque M60 Patton, equipado con un cañón de ánima estriada de calibre 105mm L7 L/52 de 5,89 m de longitud y con un alcance efectivo de 3.500 m; éste era un cañón de origen británico también utilizado en el tanque Centurion y en el alemán Leopard 1. No había terminado aún la Guerra Fría cuando los ingleses introdujeron el cañón de calibre 120mm, estriado, L11A5, montado en el tanque Chieftain.

En la actualidad, las últimas generaciones de tanques de batallas, con blindajes compuesto, de países miembros de la OTAN, como el M1 Abrams norteamericano, el Challenger 1 y 2 británicos, y el Leopard 2 alemán, todos de calibre 120mm, de ánima estriada en el Challenger (L30A1), y de ánima lisa en el Abrams y Leopard 2: el L44 de la empresa alemana Rheinmetall, el cual tiene la designación estadounidense M256 en el Abrams. Los alemanes decidieron utilizar ánima lisa en su poderoso carro de guerra para poder utilizar munición perforante de alta velocidad cinética Sabot con punta de uranio empobrecido y tungsteno. Disparando este proyectil, el Rheinmetall L44 tiene un alcance efectivo de 5.500 m y una velocidad de salida del proyectil de 1.750 m/s.