República como forma de gobierno en la historia

Saturday, April 13, 2013

La república (etimología: Res + Pública= la cosa pública) como forma de gobierno y organización política tiene su origen en la antigua Roma cuando las tribus de latinos y sabinos se sublevaron contra la monarquía absoluta etrusca del rey Tarquinius Superbus (Tarquino el Soberbio) y establecieron la República Romana en el año 509 antes de C. Esta nueva forma de gobierno consistió en la división del poder en tres ramas, independientes una del otra y de control y fiscalización mutua; básicamente, las tres ramas del poder estaban representadas por: 1) el Senado y Comicios, que tenían funciones legislativa, de relaciones exteriores y defensa; 2) Cónsules, eran dos, elegidos por los comicios por un período de dos años, tenían funciones ejecutivas y eran los comandantes del ejército en tiempo de guerra; 3) Pretores, administraban la justicia y eran árbitros de pleitos entre dos o más ciudadanos. Sin embargo, la República Romana entraría en decadencia y sería sucedida por el Imperio a partir de Augusto, que gobernó desde el 27 antes de Cristo hasta el 14 después de C, donde el Emperador tendría practicamente poderes ilimitados.

A pesar de las invasiones bárbaras y la caída de Roma en el siglo V después de C., la idea de república como forma de gobierno resurgiría, como el Ave Fenix, hacia fines del siglo VII con la República Veneciana con una forma de gobierno compartida y control mútuo entre el Dogo, que ostentaba el poder ejecutivo, y el Gran Consejo y el Arengo, que eran los cuerpos legislativos. Sin embargo, Venecia era una isla en un mundo regido por el absolutismo monárquico, en el cual el rey o emperador concentraba todo el poder, que era transferido a él por Dios por derecho o razón "divina". El segundo re-nacer del Ave Fénix republicana tendría lugar con las ideas de los libres pensadores franceses del siglo XVIII, durante el llamado Siglo de las Luces o Iluminismo. Estos pensadores, como Juan Jacobo Rousseau, el baron de Montesquieu y Voltaire (François-Marie Arouet), redescubrieron la República Romana y su forma de organización política que establecía la división del poder en tres ramas y un sistema de contralor mútuo entre éstas.


Las ideas de estos filósofos desembocó en la Revolución Francesa (1789-1793), la cual derrocó a la monarquía absoluta, representada por el rey Luis XVI, y estableció la Primera República Francesa en septiembre de 1792. Seis años antes, al otro lado del Atlántico, las Trece Colonias Inglesas de Norte América, que se habían emancipado en 1776, también se habían organizado políticamente en una república, con la aprobación de la Constitución de los EEUU en 1787, que establece la división del poder. Los políticos y patriotas norteamericanos de la época también habían sido influenciados por el Iluminismo y por la filosofía empirista de los filósofos ingleses. En la historia de Argentina, recien a partir de 1853, con la previa aprovación de la Constitución, el país se transformaría en una república representativa, como los Estados Unidos y Francia, y otras más que surgirían a lo largo de la historia.