Aviones de ataque de la Segunda Guerra

Friday, May 10, 2013

El típico avión de ataque a tierra de la Segunda Guerra Mundial fue el Junkers Ju 87, Stuka, de la Luftwaffe. Fue diseñado especialmente para atacar blancos en tierra, como formaciones de blindados, trenes, depósitos de municiones, piezas de artillería y concentraciones de tropas de infantería enemiga. Fue utilizado en el marco de la guerra relámpago en forma coordinada con las divisiones blindadas del ejército alemán, caracterizándose por sus descensos en picadas rápidas, casi vertical, antes de soltar las bombas. En cambio otros aviones alemanes desempeñaron un doble papel: de caza y ataque; éstos son aviones bimotores, más pesados que el Stuka, distinguiéndose los Messerschmitt Bf 110 y Me 210, el Henschel Hs 129 y el Junkers Ju 88.

Los norteamericanos también tuvieron aviones especializados en la función de ataque, pero pertenecían a la marina y operaban desde portaaviones, estando también armados con torpedos para ataque a buques enemigos; éstos son: Douglas TBD Devastator, Grumman TBF Avenger, el Douglas SBD Dauntless y el Curtiss SBD2C Helldiver. La fuerza aérea de los EEUU, en cambio no tuvo un avión deseñado expresamente para el rol de ataque; para las misiones de atacar blancos en tierra, o formaciones terrestres, se utilizaron aviones caza, como el P-47 Thunderbolt, de la empresa Republic, y el P-51 Mustang, de la North American, los cuales también eran muy buenos y veloces cazas, especialmente el Mustang, que cumplió innumerable misiones contra formaciones de blindados alemanes hacia finales de la guerra, transportando hasta dos bombas de 907 kg cada una y/o cohetes de 127mm. Los británicos emplearon el Vickers Wellesley y el avión naval de ataque Fairey Barracuda.


El Stuka de la Luftwaffe era una aeronave especializada en el ataque a tierra