Buque más importante de la Segunda Guerra Mundial

Saturday, July 26, 2014

Desde el punto de vista estratégico y militar, el buque de superficie más importante de la Segunda Guerra Mundial fue el portaaviones. Hasta 1941 el barco de guerra más importante había sido el acorazado, que había surgido en 1906, con el HMS Dreadnought británico y que se lo tamaría como modelo a seguir por las otras armadas y de uso en la Primera Guerra, como el buque más poderoso de una flota, debido a su coraza de acero, a sus cañones de grueso calibres (entre 350mm y 400mm) montados en torretas dobles, y a sus potentes y modernas turbinas de vapor que le daban mayor autonomía y velocidad. Era tanto la reputanción del acorazado que pasó a ser utilizado como el buque insignia de la mayoría de las armadas.

Sin embargo, fueron los japoneses, quienes demostrarían el 7 de diciembre de 1941, con el ataque a la base naval norteamericana de Pearl Harbor, que era en realidad el portaaviones el buque más poderoso y destructivo y el más importante y decisivo desde el punto de vista estratégico. Aquel demoledor ataque a la flota naval estadounidense del Pacífico había sido realizado no por acorazados sino por portaaviones. Fueron los aviones de bombardeo en picada y torpederos los que provocaron tal destrucción, y éstos habían despegados desde los portaaviones japoneses Kaga, Soryu, Akagi, Shokaku, Zuikaku, y Hiryu.

De la misma manera que fue la armada imperial japonesa en demostrar el verdadero poderío de los portaaviones, en su conquistas de las islas del Oceano Pacífico y sudeste asiático, fueron los norteamericanos quienes recurrirían a las fuerzas de portaaviones para liberar todas estas islas, inclusive las Filipinas, de la dominación japonesa. También fue el portaaviones que hizo posible para los estadounidenses el primer bombardeo sobre Tokio el 18 de abril de 1942, realizados con bombarderos B-25 Mitchell, que despegaron del portaaviones USS Hornet (CV-8).

¿En qué le aventaja el portaaviones al acorazado? o mejor dicho, qué es lo que tiene esta poderosa base aérea flotante que el acorazado no tenía? Aunque el portaaviones no tenga la gruesa coraza de éste, ni sus grandes cañones navales, lo que tiene es la fuerza destructora de sus aviones de ataque, ya que pueden cargar bombas y torpedos con la fuerza explosiva igual o más a la de las municiones disparadas por los cañones navales de grueso calibre del acorazado, y es justamente ésto, sus aviones de guerra, lo que le otorgaba al portaaviones la verdadera ventaja sobre el resto de naves de guerra, y que lo hacía único: proyección de poder. Ésto quiere decir que el avión bombardero le daba un alcance muy pero muy superior al de un cañón naval. Si una pieza de artillería de 406mm, como las montadas en el acorazado USS Missouri, tenía un alcance máximo de 30 km, un avión naval, como el SBD Dauntless, tenía un alcance máximo (autonomía de vuelo) de 1.800 km. Es decir, que podía atacar blancos enemigos ubicados a unos 850 km de distancia y volver al portaaviones de donde despegó. Las aeronaves a bordo también le daba mayor capacidad de observación a la distancia que la que tenía el acorazado.

Portaaviones USS Enterprise (CV-6) con sus aviones en cubierta

Abajo: bombardero en picada SBD Dauntless, una verdadera artillería volante de largo alcance