Concilios de Pisa, Constanza y Basilea

Thursday, August 28, 2014

En el año 1409, los cardenales intentaron poner fin a la crisis suscitada con el Cisma de Occidente, en el cual la cristiandad se hallaba dividida de dos jurisdicciones regidas por dos Papas, uno con residencia en Aviñón, Francia, y el otro en Roma. Para tal fin, convocaron a un concilio general en Pisa, Italia; después de deponer a los dos Papas rivales, los cardenales eligieron uno nuevo: Alejandro V.

Como los dos existentes no acataron la resolución del Concilio de Pisa, el problema se agravó aún más. De esta manera, la Iglesia Católica, de bicéfala, se transformó en tricéfala (gobernada por tres Papas). En 1414, el emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, Segismundo, logró que se convocara, a través del Papa residente en Roma, el Concilio de Constanza, al que concurrieron gran número de clérigos y laicos. Este concilio pidió la abdicación de los tres Papas y se atribuyó autoridad para legislar en todo lo referente a la fe, a la extirpación del cisma y a la reforma de la Iglesia.

Con este poder, el Concilio de Constanza eligió Pontífice al romano Martin V (1417-1431), con el que el cisma quedó terminado. En 1431, este Papa convocó otro concilio, el de Basilea, a fin de que se efectuara las deseadas reformas. Pero su sucesor, Eugenio IV, puso fin a las pretenciones del concilio de reformar la Iglesia.