Conflicto entre Bonifacio VIII y Felipe IV

Wednesday, August 20, 2014

Los sucesores del Papa Inocencio III procuraron de acrecentar el poder y prestigio de la Iglesia, convertida por el régimen teocrático de la Edad Media en una verdadera potencia universal. De esta manera, el Papa Bonifacio VIII (1296-1303), deseoso de conservar la autoridad del Pontificado sobre los poderes laicos, se vió envuelto en un grave conflicto con Felipo IV, el Hermoso, rey de Francia (1285-1314).

Influido por los jurisconsultos de su tiempo que propugnaban el absolutismo monárquico, Felipe IV dispuso afirmar la autoridad real sobre la autoridad eclesiástica, para lo cual gravó con pesadas cargas impositivas los bienes de la Iglesia. Ante esta actitud, Bonifacio VIII contestó con un Bula papal donde prohibía al clero pagar impuestos sin su consentimiento. El conflicto se agravó poco tiempo después, con el nombramiento del legado pontificio, el obispo Bernardo Saiset, que le rey de Francia se negó a reconocer e hizo arrestar acusado de traición. Entonces Bonifacio VIII excolmugó a Felipe IV y relevó a sus súbditos de todo juramento de obediencia.

Para vengarse de esto, el monarca francés decidió atentar contra el Papa, y envió a sus agentes, el legista Nogaret y el barón Colonna, al frente de una pequeña tropa. En 1303, éstos invadieron el territorio pontificio y sorprendieron a Bonifacio VIII en su residencia de Anagni, donde lo hicieron prisionero y objeto de vejámenes. El Papa soportó con entereza el atropello y, aunque fue liberado a los tres días por el pueblo, no pudo reponerse del atentado y falleció al mes siguiente.