Crisis de los siglos XIV y XV

Monday, August 11, 2014

A principios del siglo XIV se produce en Europa la ruptura del ordenamiento y equilibrio que había caracterizado a la Alta Edad Media para dar comienzo a un largo período de profunda crisis y graves conmociones, que se prolonga hasta fines del siglo XV. Este proceso señala el fin de una época y el nacimiento de la modernidad. Estos grandes cambios se inician con algunos acontecimientos muy destacados, como la Guerra de los Cien Años, el ataque de los turcos otomanos a Europa y su avance hasta el río Danubio (1389) y los problemas que debió afrontar la Iglesia, cuya culminación fue el Cisma de Occidente.

A la crisis de orden político, social, económico y religioso se sumaron, entre los siglos XIV y XV, diversos flagelos, como las sequías, epidemias (peste negra) e inundaciones. Estas calamidades gravitaron directamente debido a las altas cifras de mortalidad sobre la sociedad y la economía europea. Este retroceso demográfico, debido a la alta mortandad por la peste, provocó la baja de los precios de productos agrícolas y aumentó los gastos de explotación. Pero también en los años de mala cosecha debido a sequías provocaron faltante de recursos y reservas y fueron causas de escasez y depresión económica.