Aragón y su expansión mediterránea

Monday, September 29, 2014

En la Edad Media, durante el reinado de Jaime I (1213-1276), Aragón conquistó las islas Baleares y tomó Valencia. Luego ensanchó aun más sus fronteras y contó con una flota poderosa. A Jaime le sucedió su hijo Pedro III el Grande (1276-1285), quien por estar casado con una hija del Regente de Sicilia, intervino en las luchas políticas que agitaban en esa isla del Mediterráneo.

Debido a los incidentes entre los emperadores alemanes y el Pontífice, éste entregó el trono de Nápoles y Sicilia al francés Carlos de Anjou. El nuevo monarca gobernó como un déspota y esto provocó el levantamiento de los pobladores de la isla, lo que desencadenó una guerra cruel conocida históricamente como Vísperas Sicilianas. Como consecuencia de ello, Pedro III desembarcó en Sicilia con su escuadra y ejército, venció a las tropas francesas de Carlos de Anjou y, aunque excomulgado por el Papa, consiguió la dominación Aragonesa en Sicilia.

Los sucesores de Pedro III en la Corona de Aragón deberieron solucionar diversas cuestiones con la nobleza, cuyos integrantes no cejaron en sus intentos de destronar al rey y ocupar el trono. Alfonso V, muy inclinado a involucrarse en las cuestiones que se originaban en Italia, tomó el reino de Nápoles y se estableció en esa ciudad con su corte. Le sucedió en la corona aragonesa su hijo Juan II, quien se destacó por la protección brindada a todas las manifestaciones artísticas. Éste falleció en el año 1479 y dejó heredero a su hijo Fernando, llamado posteriormente el Católico y quien se casaría con Isabel I de Castilla.