Bula de Oro

Thursday, September 4, 2014

Durante muchos años, hasta 1437, el título imperial en el Sacro Imperio Romano Germánico recayó alternativamente entre las Casas de Luxemburgo, Baviera y Bohemia. En 1347 había ocupado el trono Carlos IV, de la Casa de Luxemburgo. Este nuevo emperador reglamentó las condiciones y forma de elección imperial, hasta ese momento regidas por las costumbres y el arbitrio de todos los señores. En 1356 Carlos IV hizo redactar una Constitución que se llamó Bula de Oro, debido al sello de ese metal que iba unido al pergamino. El documento disponía que la elección debía efectuarse en Francfort y en ella sólo participarían siete príncipes electores que gozaban de absoluta independencia en sus territorios.

La Bula de Oro disponía también que el emperador debía compartir el gobierno con un organismo llamado Dieta, la cual estaba formada por tres cámaras: la de los príncipes electores, la de los señores y la de las ciudades. Sin autorización de la Dieta, el emperador no podía fijar impuestos, ni movilizar fuerzas militares. Con ésto, el soberano se limitaba a ser el jefe teórico de una federación de principados independientes.

El último emperador de la Casa de Luxemburgo fue Segismundo (1410-1437) y fue sucedido por su yerno Alberto II, duque de Austria. A partir de esos momentos los Habsburgos, que habían reinado por primera vez en 1273 con Rodolfo I, recuperarían el título imperial y lo retuvieron hasta 1806, fecha en el que el Sacro Imperio Romano Germánico fue destruido por Napoleón Bonaparte.