Invasión de los Almorávides y Almohades en España

Tuesday, September 23, 2014

Para la primera mitad del siglo XI, el califato de Córdoba había quedado desmembrado en siete reinos de Taifas que rivalizaron entre ellos, lo que favoreció el avance de los cristianos para recuperar territorio. Ante esta situación, dos reyezuelos moros pidieron ayuda a los Almorávides, que dominaban el noroeste africano. Éstos invadieron España y derrotaron a Alfonso VI en 1086 en la batalla de Zalaca pero luego regresaron a sus dominios africanos. Sin embargo, años más tarde, en 1146, penetraron en la península los Almohades un gran ejército, expandiendo su dominación.

El rey de Castilla, Alfonso VIII, fue derrotado por los Almohades en la batalla de Alarcos en 1195. A pesar de esta derrota, el monarca no claudicó y a fin de organizar un poderoso ejército, pidió ayuda al Papa Inocencio III y a buena parte de Europa. De esta manera, varias órdenes religiosas, que incluyeron los caballeros templarios venido desde Francia y tropas enviadas por el reino de Aragón, Alfonso VIII pudo agrupar una fuerza poderosa que equiparó en número a los invasores musulmanes, derrotándolos en la batalla de Tolosa en 1212.

A comienzo del siglo XIII, gracias a la unión de diferentes reinos cristianos y la contribución de las órdenes religiosa-militares, la campaña militar por la Reconquista había recuperado muchos territorios. Hay que destacar los esfuerzos de los monarcas Fernando III, de Castilla, y de Jaime I, de Aragón. Al término de estas luchas, los musulmanes ocupaban sólo el reino de Granada, ubicada en el extremo sudeste de la península ibérica.