Mestizaje en Hispanoamérica: el gaucho

Tuesday, November 18, 2014

La mezcla social producida en la sociedad colonial dio como resultado el surgimiento de un elemento humano peculiar en Hispanoamérica: el mestizo. El llanero de la sabana venezolana, como el guaso chileno y el gaucho de las pampas argentinas, entre otros, se constituirán en arquetipos clásicos, hostiles a la ciudad y tradicionalmente marginados de la sociedad. El mestizo aparece en el paisaje social como consecuencia de la cruza del español con las amerindias.

El mestizo de la campaña rioplatense, conocido en la época colonial como changeador o gauderio y a principios del siglo XIX con el nombre de gaucho, se vió impulsado a un régimen de vida muy particular. Ocasionalmente peón de campo a caballo, era un merodeador de la pamapa y un producto neto de las circunstancias adversas en que había nacido. Jaqueado por "leyes severes y autoridades arbitrarias", el gaucho se fue haciendo a un rudo modo de vida que habría de conservar por mucho tiempo, siendo su medio de subsistencia el ganado cimarrón que obtiene en las vaquerías. Cuando las tierras fueron repartidas en estancias, algunos gauchos se incorporaron al trabajo como peones, pero otros se mantuvieron sin ocupación estable y perseguidos por autoridades como hombres al margen de la ley. Estos últimos se incorporarían, ocasionalmente, a los ejércitos de los caudillos provinciales, ya que eran excelentes ginetes y diestros en el manejo de la lanza y boleadoras.

Hacia principios del siglo XIX, Miguel de Lastarría, secretario del virrey del Río de la Plata, marqués de Avilés, describe así al habitante de la campaña: "no dejarán de asombrar nuestros campesinos a quien no se haye acostumbrado a verlos, con la barba siempre crecida, inmundos, descalzos, y aun sin calzones, con el tapalotodo del poncho, por cuyas maneras, modos y traje, se viene en conociemiento de sus costumbres, sin sensibilidad y casi sin religión..."