Bandeirantes

Sunday, December 7, 2014

Los bandeirantes eran hijos de portugueses nacidos en Brasil, como así también mestizos, de la región de San Pablo, que integraban las bandeiras. Estos eran grupos de emprendimientos o aventuras, identificados con una bandera, en búsqueda de oro y fortunas. En el siglo XVII organizaron expediciones hacia el interior de Brasil. Los primeros grupos de bandeirantes organizaron exploraciones hacia el sur y ahí descubrieron que no había oro ni piedras preciosas y abundaban, en cambio, junglas cerradas, calor, alimañas y una humedad maloliente que estropeaba los parches de los tambores, cuyos redobles zonaban a muerte. A medida que los víveres se agotaban y el fracaso era evidente, estos aventureros olvidaron sus primeros deseos de oro y comenzaron a cazar indígenas, atacando sus poblados, para luego venderlos como esclavos en Río de Janeiro o en los ingenios azucareros del noreste.

Camino hacia el sur, los bandeirantes se encontraron con las reducciones de los jesuitas, en la región del Guayra, Paraguay, donde los indios civilizados vivían en pacíficas comunidades, constituyendo presas fáciles para los cazadores de esclavos. Esta implacable agresión violaba las disposiciones de la legislación de Indias y sobrepasaba el límite que el Tratado de Tordesillas había establecido para los dominios portugueses en América. Sin embargo, la depredación continuó, apañada por los comerciantes que se enriquecían con el tráfico ilegal de esclavos. Más de 60 mil indígenas de la región de Guayra fueron atrapados y vendidos en la Río de Janeiro. Los testimonios de la crueldad de los bandeirantes no dejaba lugar a dudas sobre la terrible eficacia de sus métodos violentos.

Sin embargo, a pesar de todas sus crueldades, algunos grupos de bandeirantes pasaron a la historia como pioneros y exploradores que descubrieron nuevos territorios, ampliando los dominios de la corona portuguesa. Uno de los grupos más famoso fue el de Antonio Raposo Tavares, jefe de las bandas que asolaron las reducciones de Guayra. Marchando hacia el oeste, él y sus hombres alcanzaron la cordillera de los Andes, desde donde bajaron hacia la desembocadura del río Amazonas. Otra facción famosa, la de Fernando Días Pae Leme, partío en 1674 y vagó durante siete años para regresar a San Pablo en 1681. El viejo ideal de los bandeirantes, el oro, no se encontró sino hacia fines del siglo XVII en Matto Grosso, Minas Geraes y Goia.