China antigua

Tuesday, December 16, 2014

Aunque la China actual tiene una extensión territorial de 10.000.000 km2, su antigua civilización se desarrolló en una extensión territorial de unos 4.000.000 km2, surcados por dos grandes ríos: el Azul (Yang-Tse-Kiang) y el Amarillo (Hoang-Ho). El pueblo chino vivió aislado y casi desconocido en la antiguedad, ejerciendo influencia cultural solo en el Lejano Oriente.

Los orígenes de la antigua civilización china se remontan hacia el año 2300 (a.C.), cuando un grupo de familias se estableció en este territorio. Luego de una primera época patriarcal y de luchas internas por el poder, se produjo la unificación bajo el mando de un emperador, cuyo cargo era hereditario, formando dinastías. Las más famosas fueron la de Chin (Qin) y la de Han. El gran representante de la primera fue el emperador Chi-Hoang-Ti, quien para detener la invasión de los pueblos enemigos hizo construir la Gran Muralla. Mientras que la dinastía de Han, que sucedió a la anterior, perduró cuatro siglos en el poder, desde 205 a. C. hasta el 220 d. de C., y su representante más conocido fue el emperador Guangwu.

Organización política y social

El emperador, de carácter divino, era considerado "hijo del cielo" y "heredero de Dios" y era reverenciado como un padre. Por ello, el Estado se convertía en una gran familia en la que todos eran hijos y le debían respeto filial. Aunque contaba con un gran consejo, el soberano ejercía la autoridad suprema. El gran consejo no legislaba leyes, sino que asesoraba al emperador en los asuntos políticos. Las diversas provincias del imperio estaban gobernada por un funcionario del cual dependían otros. Los empleados superiores podían ser letrados o militares, los cuales los europeos lo llamaban "mandarines".

A diferencia de la antigua India, los chinos no reconocieron castas y cualquiera podía alcanzar las mayores dignidades (excepto el cargo de emperador), previa aprobación de diversos exámenes. La sociedad estaba formada por mandarines, guerreros, agricultores, artesanos y mercaderes.

Religión

Hacia el año 600 a. C. surgió el filósofo Lao Tsé, cuya doctrina ha sido llamada Taoismo. Sostuvo que el universo estaba gobernado por el Tao, principio inmaterial, que es el origen de todo. Poco despúes nació Confucio, quien redactaría los libros sagrados. Este último predicó el monoteismo, y en sus enseñanzas, que eran ensencialemente moralistas, propiciaba el respeto a los antepasados, el amor al prójimo, la honradez, etc. Su discípulo más importante fue Menci, considerado "santo de segundo órden" y sus escritos, al igual que los de Confucio, debían ser recitado de memoria por todos aquellos que aspiraban un cargo oficial.

Economía

Desde épocas remotas hasta cerca de la mitad del siglo III a. C., el emperador era el propietario absoluto de las tierras, quien las entregaba a los campesinos; éstos trabajaban sus parcelas asignadas y debían entregar parte de su cosechas al emperador a través de sus lugartenientes. Se destacó el cultivo del arroz, el centeno y el té.

En cuanto a la industria, los chinos se destacaron desde muy antiguo por sus porcelanas y es reconocida su aptitud para imitar los más variados objetos. Llegaron a la perfección en el arte de esmaltar sus hermosas estatuillas de marfil, madera o carey.

Ciencia

Desde muchos años antes de Cristo, los chinos conocieron la numeración por decenas y también la astronomía. También inventaron la pólvora, la brújula y el papel. Estos inventos serían conocidos por los europeos recien durante la Edad Media.