Cómo pensaban los romanos?

Monday, December 29, 2014

La mentalidad del antiguo romano, de la época de la República Romana y de los dos primeros siglos del Imperio, era la mentalidad del campesino austero y paciente y la del soldado disciplinado a la vez; no la del campesino ni la del soldado por separado, ya que los patrones de conducta de ambos estaban sintetizados y enraizados en la cultura romana, la cual fue, junto con la griega, enormemente superior a todas las demás.

El destino del campesino era el trabajo "inaplazable" porque las estaciones del año no esperan al hombre. Sin embargo, con sólo su trabajo no lograba nada ya que tenía que esperar que la lluvia y el sol favoreciera lo que sembraba, por lo tanto, también debía ser paciente, o sea templado, a pesar de las plagas y las sequías. La rutina es la ley de su vida: las épocas de siembra, germinación y recolección se sucedían en un orden establecido. Por lo tanto, la vida del romano era la vida misma de la Tierra; si como ciudadano se sentía atraído al fin por la actividad política y su participación en ella, lo hacía en defensa de sus tierras, de sus mercados o del trabajo de sus hijos. Para el campesino, el conocimiento nacido de la experiencia valía más que cualquier teoría especulativa. Por lo tanto sus virtudes eran la honradez, la frugalidad, la previsión, la paciencia y la templanza, las cuales eran también las virtudes del guerrero.

También el soldado romano conocía el valor de la rutina, que forma parte de la disciplina, ya que tenía que responder instintivamente cualquier llamada repentina. Debía bastarse a sí mismo. El vigor y la tenacidad del campesino eran necesarias al soldado; su habilidad práctica contribuía a hacer de él lo que el soldado romano debía ser aparte de guerrero: zapador, albañil, abridor de caminos, constructor. Debía trazar un campamento, erigir una fortificación, construir un puente sobre un río o un acueducto, medir un terreno, tender un sistema de drenaje o de riego. Podía vivir en el campo porqué eso es lo que había hecho toda su vida como labrador de la tierra. Si asumía una actitud política, era con el fin de conseguir, cuando la guerra terminara, tierra para arar y una casa donde vivir y con una lealtad aun mayor al general que defendía su causa.

El estudio de la historia de romana es, en primer lugar, el estudio del proceso por el que Roma -siempre consciente de su misión- pasó a ser de una ciudad-Estado sobre las Siete Colinas en la dueña del mundo antiguo, imperando no sólo políticamente sino que también culturalmente; ya que Roma romanizó, es decir, civilizó las regiones o provincias más alejadas en de su Imperio, respetando las religiones de los pueblos conquistados. En segundo lugar, es también el estudio de los medios por los cuales la antigua Roma adquirió y mantuvo su dominio por varios siglos. Estos medios fueron su singular capacidad en convertir a los otroras enemigos en aliados y, posteriormente, en ciudadanos romanos, aunque siguieran siendo españoles, galos (franceses), rumanos, etc.