Guerra de Troya (síntesis)

Friday, January 2, 2015

Esta es una síntesis de la Guerra de Troya narrada en los poemas La Ilíada y La Odisea escritos por Homero en el siglo IX a. C. Estos cantos heroicos relataban las glorias de los hombres y personajes mitológicos. La crítica moderna considera que La Ilíada y La Odisea son obras que tienen unidad artística o idea central, alrededor de la cual se han intercalado diversos episodios.

Paris, hijo de Príamo, rey de Troya oyó el consejo de Afrodita (la diosa del Amor) y se dirigió a Grecia donde raptó a Helena, esposa de Menelao (rey de Esparta).

Para vengar la afrenta, su hermano Agamenón (rey de Micenas) reunió los ejércitos griegos y con 1.100 naves y cerca de 100.000 hombres partió rumbo al Asia Menor para destruir a Troya. Entre otros guerreros, desembarcaron el fuerte y bravo Aquiles, el prudente Néstor y el astuto Ulises. El sitio de la ciudad se prolongó por espacio de diez años, período durante el cual Agamenón se apropio de una esclava perteneciente a Aquiles, lo que produjo una agria disputa entre ambos, pertenecientes al mismo bando. Ofendido, Aquiles abondonó la lucha y se encerró en su campamento.

Alentados los troyanos por este incidente en las filas enemigas, recuperaron terreno, inclinando la guerra a su favor. Entonces Patroclo se vistió con las armaduras de su amigo Aquiles y marchó al combate, pero fue muerto por Héctor, el héroe de los Troyanos, quien lo despojó de las armas. Para vengar la muerte de su amigo dilecto, Aquiles se reconcilió con Agamenón y entró de nuevo al campo de batalla. Héctor huyó pero Aquiles lo persiguió y logró ultimarlo en un combate.

La lucha prosiguió entre ambos bandos. Paris, hermano de Héctor, logró matar cobardemente al héroe Aquiles sin enfrentarlo, desde lejos con una flecha que se clavó en el talón, el cual era el único punto vulnerable de Aquiles. Entonces, al frente de los griegos quedó Ulises, pero la ciudad de Troya logró resistir todos los ataques, ya que estaba protegida por sus gruesos y altos muros. Sin embargo, aconsejado por la diosa de la Sabiduría, Ulises mandó construir un gigantesco caballo de madera, en cuyo interior se escondieron los griegos más bravos, mientras que el resto del ejército, simulando una retirada, se embarcaba, alejándose de la zona.

El caballo quedó solo en la plaza y los troyanos decidieron introducirlo en la ciudad como trofeo de guerra. Por la noche, mientras festejaban el triunfo, los griegos abandonaron el interior del caballo y abrieron las puertas de Troya para que el ejército heleno, que había desembarcado nuevamente, pudiese penetrar en la ciudad amurallada. Esta se defendió, pero finalmente fue completamente derrotada e incendiada y sus militares muertos y sus habitantes reducidos a la esclavitud. Helena volvió a Esparta.