Aviones antitanques de la Segunda Guerra

Wednesday, February 11, 2015

Durante la Segunda Guerra Mundial no se diseñó en forma específica ningún avión que cumpla la función de antitanque o anticarro. Sin embargo, hubo aeronaves de guerra que se especializaron en estos tipos de misiones debido a sus características de vuelo y capacidad de armamento. Para las misiones antitanques la Luftwaffe (fuerza aérea alemana) empleó el Ju 87G, que era una variante del bombardero liviano de ataque en picada Junkers Ju 87. Equipado con dos cañones BK de 37-mm, este avión alemán llegó a ser el arma antitanque más letal de este conflicto bélico, sobre todo si era piloteado por aces talentosos y audaces como Hans-Ulrich Rudel, quien logró destruir 519 tanques, la mayoría T-34, y más 800 vehículos militares de todo tipo en toda su carrera.

Por su parte los aliados emplearon el P-47 Thunderbolt, el P-51 Mustang y el Hawker Tempest, siendo los dos primeros de fabricación estadounidense, y el tercero británico. De estos tres, el de mayor capacidad fue el P-47, el cual podía transportar hasta 1.134 kg de bombas y estaba armado con 10 cohetes de 127-mm y 8 ametralladoras calibre .50 (12,7-mm). El Tempest británico, por su parte, contaba con 4 cañones de 20-mm en sus alas. Si bien estos tres aviones aliados habían sido diseñados como aviones caza, debido a la potencia de sus motores y a la capacidad de carga pudieron cumplir misiones de ataque a tierra contra formaciones de blindados y vehículos militares en forma excelente, pero no llegaron tener la letalidad del Ju 87G alemán.

Abajo: avión antitanque Junkers Ju 87G