Ciudad-Estado en la antigua Grecia

Tuesday, February 10, 2015

En los Tiempos Homéricos, los helenos se organizaron en torno a clanes o genos, es decir, conjunto de familias descendientes de un antepasado común. Posteriormente los genos se agruparon en fratrias, y éstas en tribus (demos). Luego, en el siglo VIII antes de Cristo, surgió la polis o ciudad, la cual constituía un Estado, independiente política y militarmente de otros Estados, reinos e imperios. En el territorio griego se levantaron muchas ciudades pequeñas, cada una de las cuales constituía una verdadera unidad, pues sus habitantes vivían con sus propios recursos y se regían por sus propias leyes.

Algunas veces, estas ciudades Estados eran erigidas alrededor de una meseta escalonada que llamaban la Acrópolis, donde construían el santuario y el palacio real. El resto de la población habitaba en una parte más baja, aunque todo estaba protegido por un recinto amurallado. En un principio el gobierno lo ejercía un rey (basileus) o jefe supremo, considerado de origen divino, quien representaba la mayor autoridad, pues conducía al ejército a la guerra, administraba la justicia y presidía las asambleas. Con el tiempo su poder fue limitado por los nobles o jefes de los genos. Atenas en el Atica y Esparta en el Peloponeso fueron dos de las más importantes ciudades-Estados de la antigua Grecia.