Artillería autopropulsada rusa de la Segunda Guerra

Thursday, May 21, 2015

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército rojo empleó tres piezas de artillería autopropulsadas para luchar contra el ejército alemán. Eran de tracción de oruga y la carga y la elevación del cañón se realizaba en forma manual. Las mismas seguirían siendo parte del arsenal de la Unión Soviética hasta mediados de la década de 1950.

1) SU-76: Era un cañón anti-tanque de 76mm, el ZIS-3, montado en el chasis del tanque T-70, equipado con una torreta fija de acero que ofrecía protección a su dotación de 4 hombres. Podía llevar 62 rondas de munición. Era impulsado por dos motores naftero, siendo su velocidad máxima de 45 km/h. Fue empleado en combate por primera vez en 1942.


2) SU-122: Fue desarrollado a partir del chasis del célebre tanque T-34 y estaba equipado con un obús de 122mm; disparaba munición en tiro indirecto en apoyo de tropas de vanguardia, contra posiciones de artillería y búnqueres enemigos. También contaba con una ametralladora de calibre 12,7mm. Era impulsado por un motor V-12 diesel de 520 CV. Entró en servicio a principios de 1943. Velocidad máxima: 37 km/h.


3) SU-152: Se trata de una pieza de artillería, del tipo obús, de calibre 152mm, montada en el chasis del tanque pesado KV2. También disponía de una ametralladora de 12,7mm. Era empleado para destruir emplazamientos de artillería enemiga protegidos con hormigón armado y contra unidades blindadas. Empleaba un motor diesel de 12 cilindros V-2K de 600 CV. Velocidad máxima: 40 km/h.