Qué necesita el ejército argentino para modernizarse?

Monday, June 1, 2015

Debido a la obsolescencia de su material bélico, con armamentos que datan de la Guerra Fría, con tecnología anticuada y cañones y munición de poca potencia, el Ejército Argentino necesita imperiosamente renovar y actualizar la mayor parte del parque, siguiendo el ABC que todo ejército moderno debe respetar: a) potencia y volumen de fuego, con armamento capaz de destruir el blindaje más grueso y el búnker más compacto; b) movilidad, con vehículos modernos, terrestres o aéreos, para una guerra o intervención militar rápida del tipo relámpago; c) buena logística para mantener todas las unidades operativas las 24 horas del día y los 365 días del año.

Para elevar la potencia de fuego y movilidad, lo que le hace falta al Ejército Argentino es adquirir tanques modernos, reemplazando al obsoleto TAM; vehículos de combate de infantería con buen blindaje y sensores electrónicos que le permitan operar de día y de noche y bajo cualquier condición climatológica; helicópteros de ataque con aviónica actualizada; mecanización completa del arma de infantería, dotando a todas las unidades regulares de vehículos de transporte blindados y armados con lanzagranadas o mortero y ametralladora de grueso calibre; y artillería autopropulsada moderna.

En cuanto al nuevo tanque, éste tiene que tener también el ABC de todo carro de combate: a) cañón potente; b) buen blindaje; c) motor confiable de 1.500 CV o más. El cañón tiene que ser lo suficientemente potente para destruir o perforar el blindaje actual por lo menos a 3.000 m de distancia, y debe estar equipado con telémetro láser y sistema de control de tiro computarizado, para que pueda disparar con precisión aún en movimiento a campo traviesa. b) El nuevo carro de combate debe estar dotado con un blindaje compuesto, que incluya otros materiales aparte del acero, como el tungsteno, titanio y cerámica de alta resistencia, es decir, un blindaje del tipo Chobham, el cual es capaz de resistir todo tipo de granadas antitanques autopropulsadas, como así también todos los misiles antitanques enemigo, o al menos la mayoría de ellos. c) Un motor potente y confiable con el cual pueda alcanzar velocidades máximas por lo entre 70 a 80 km/h, con una autonomía de por lo menos 300 km. A ésto hay que agregarle (que es muy importante y vital) sensores electrónicos, como cámaras infrarrojas, térmicas, inclusive radar para detectar misiles, como lo tiene el K2 coreano. Estos son los tanques más avanzados del mundo: Leopard 2A7+, K2, Challenger 2, Leopard 2E, Abrams M1A1, Leclerc, Ariete, T-90, y ahora el nuevo T-14 ruso. Para hacer las cosas transparente, el nuevo gobierno tiene que hacer un llamado a licitación a las diferentes empresas que los fabrican y optar por el mejor en la ecuación calidad=precio, con escribano que garantice transparencia, porque la moral es muy importante para un ejército.

El Ejército Argentino debe adquirir helicópteros de ataque equipados con radar milimétrico, como el AN/APG-78 Longbow, y armados con misiles antitanques, cohetes, y ametralladoras del tipo Gatling; ejemplos de este tipo de helicóptero de ataque son el Eurocopter Tigre, el AH-64 Apache, el AH-1 SuperCobra, etc; éstos deben ser parte de la unidad de caballería blindada o bien de un cuerpo de caballería aérea que trabaje siempre en forma conjunta con las unidades blindadas. Actualmente (año 2015), el Ejército Argentino no cuenta con ningún helicóptero de ataque; sólo tiene los viejos UH1 Huey, algunos de los cuales están artillados con lanzacohetes, y la mayoría de éstos no están operativos por falta de logística y presupuesto.

En cuanto a la infantería, la misma necesita vehículos de combate de tracción a oruga, con cañón de 20 o 30mm automático, capaz de disparar diferentes tipos de munición, como proyectil perforante con punta de uranio empobrecido o tungsteno, y fragmentaria antipersonal. Este nuevo vehículo debe estar dotado de sistemas de visión diurna/noturna, con cámaras infrarroja y térmica, y su blindaje tiene que ser lo suficientemente resistente para detener impactos de proyectil de calibre 14,5 mm y de granadas antitanques, al cual, a su vez, se le pueda agregar blindaje adicional del tipo reactivo. Los vehículos de combate de infantería más modernos de tracción a oruga que reúnen estas características son: CV90 (sueco), Pizarro (español), Schützenpanzer Puma (alemán), K21 (surcoreano), M2/M3 Bradley (estadounidense), FV510 Warrior (británico) y Dardo (italiano).


Por último, lo más importante y fundamental: la logística; cuando falla ésta, se detiene toda la maquinaria de combate. La logística puede fallar por dos razones: por falta de presupuesto asignado a la misma, o por corrupción. La honestidad es fundamental para que ésta funcione bien aceitadamente. Los repuestos deben estar siempre en depósito para reemplazar a las partes rotas, para, de esta manera, mantener un armamento, vehículo o helicóptero funcionando los 365 días del año y las 24 horas del día. Cuando la moral cae y comienzan éstos a desaparecer del depósito, es porque un ladrón disfrazado de militar lo ha vendido en el mercado negro. Un ladrón no es nunca un militar, sino un delincuente que utiliza la institución para enriquecerse. Y ésto es algo que hay que depurar del Ejército Argentino y, sobre todo, de la política argentina. La transparencia y la honestidad es la mejor forma de honrar a nuestros próceres que nos dieron la independencia.

Por Carlos B Camacho carlosbenitocamacho@gmail.com