Religión de los asirios y caldeos

Wednesday, August 26, 2015

Los asirios y caldeos eran politeístas. En los primeros tiempos (súmeros y acadios) cada ciudad tenía su dios local, pero a medida que se producía la unificación del territorio fueron agrupándose las distintas divinidades y predominó el dios protector de la ciudad más importante. En el período babilónico, el dios principal era Marduk, el cual fue suplantado por Asur durante el predominio asirio; sin embargo, Marduk recuperaría su importancia en la época del renacimiento caldeo o de la segunda Babilonia. Los mesopotámicos también vieron en los fenómenos naturales, la expresión de la voluntad divina. Por lo tanto, al confundir a Dios con la naturaleza, adoraron al sol, la luna, la tierra, el agua, las tempestades y los astros.

Espíritus bienhechores y maléficos se hallaban en permanente lucha; los buenos eran representados con cabeza humana; los malignos tenían aspecto repulsivo y cabeza de animal. El poder de los espíritus maléficos estaba subordinado al de los dioses mayores, que en consecuencia recibían un culto especial consistente en sacrificios humanos y de animales. El extraordinario temor hacia los espíritus del mal dio un carácter terrorífico a la religión y favoreció las actividades de magos y hechiceros, a los que se suponía dotados de poderes para alejar a los demonios. Tantos a asirios y caldeos, poco les importó la vida de ultratumba, aunque sepultaban a los muertos en sus propias casas, junto con sus joyas, armas y provisiones; periódicamente se les ofrecía un sacrificio para alejar a los demonios.

Los reyes asirios y caldeos erigieron grandes templos para honrar a los astros. Se llamaban zigurats. Éstos eran altas pirámides escalonadas, construidas con ladrillos. Tenían siete pisos unidos exteriormente por una escalera que comunicaba las distintas terrazas. Los pisos estaban pintados de distintos colores y dedicados a otros tantos dioses.