Economía de los fenicios

Tuesday, September 1, 2015

La economía de los antiguos fenicios, de las ciudades de Tiro, Sidón y Biblos, estaba basada en el comercio y la industria. Los fenicios comerciaron por tierra y por mar con casi todo el mundo antiguo. El tráfico terrestre se afectuó por medio de caravanas de camellos que se dirigían de estas ciudades a Armenia y Africa. Sin embargo, el comercio marítimo fue el más importante. La amplia zona geográfica donde desarrollaron el comercio les facilitó la obtención de materias primas y al mismo tiempo les brindó amplio mercado para colocar los productos manufacturados.

Ya 2.000 años antes de Cristo los barcos fenicios comerciaban con las ciudades del mar Egéo y el Egipto. En el primer milenio, al intensificarse la navegación, poblaron las costas del Mediterráneo con emporios y factorías estratégicamente situados. También alternaron el comercio legal con la piratería, y el tráfico de esclavos les produjo grandes beneficios. A veces los compraban a los caciques y reyezuelos, pero otras, visitaban las poblaciones y valiéndose de ardides, secuestraban a los hombres, mujeres y niños, para luego venderlos en países distantes.

La industria de la construcción de buques fue la más importante. Los fenicios poseían grandes astilleros donde fabricaban barcos mercantes y de guerra. Estos últimos con un gran espolón en la proa. Las naves llevaban una vela fija de forma cuadrangular, pero la propulsión estaba dada por una doble fila de remeros situados en sus costados. Como desconocían la brújula, preferían navegar de día, y cuando lo hacían de noche se guiaban por las estrellas. A fin de conservar el monopolio de su comercio, ocultaban celosamente el secreto de sus rutas, y mas de una vez hundieron sus naves antes de permitir que los barcos extranjeros que los seguían se dieran cuenta de su destino.

También se destacó la industria del vidrio. Aprovechando la arena blanca y fina de sus playas, lograron transformar el vidrio opaco de los egipcios en uno más ligero y transparente. La ciudad de Sidón estuvo al frente de la industria vidriera. Allí se traficaba gran cantidad de vasos, frascos de todo tipos, estuches y adornos de gran valor. Además reproducían ídolos y estatuillas para los numerosos cultos religiosos de los pueblos con los que comerciaban.

Los fenicios trabajaron los metales con gran habilidad. Fabricaban armas de hierro y bronce, famosas por su temple y calidad. También sobresalieron en orfebrería y joyería; los vasos y utensillos de oro, plata, cobre y bronce lograron gran fama. La industria tintorera alcanzó prestigio universal debido al descubrimiento de la púrpura; esta tintura se extraía del caracol múrex que abundaba en sus costas. Este molusco segregaba un líquido rojo violáceo y por medio de un procedimiento secreto teñían los tejidos de lana, logrando distintas tonalidades.