Oráculos en Grecia antigua

Friday, September 25, 2015

En la antigua Grecia, los oráculos eran las respuestas de los dioses a las preguntas de los fieles, aunque por extensión también se indicaban con ese nombre los lugares donde se realizaban esas ceremonias. Los griegos tomaron de los egipcios estas creencias y tuvieron tan vasta repercución que sólo en Beocia había veinticinco. El oráculo más antiguo era el de Dadona, pero el más célebre fue el de Apolo, en Delfos. La respuesta siempre era oscura y ambigua, admitiendo dos interpretaciones, de modo que nadie podía afirmar que el oráculo se había equivocado.

El oráculo surgió por una necesidad cultural, ya que los griegos siempre deseaban conocer el porvenir, que estaba sujeto a una divinidad muy poderosa llamada Moira (el destino). Pero los dioses podían revelar los acontecimientos futuros por medio de los presagios o a través de los oráculos; los primeros eran interpretados por sacerdotes, quienes observaban los fenómenos de la naturaleza, como rayos, truenos, relámpagos, cometas, etc., o las entrañas de los animales para vaticinar el porvenir.