Revolución Industrial

Friday, October 30, 2015

Se conoce como revolución industrial al proceso de transformación económica, social y urbana que tuvo lugar en Europa y en América del Norte entre fines del siglo XVIII y principios del siglo XX. Comenzó primero en Inglaterra de la mano de la industria textil que se expandió por todo el país, con el asentamiento de plantas industriales, como hilanderías y tejedurías, en la periferia de las principales ciudades. Fue un invento lo que produjo el arranque de esta profunda transformación de la economía: el motor de vapor, el impulsor de esta transformación económica. Esta metamorfosis de una economía agrícola y artesanal a una industrial se la puede dividir en dos etapas: la primera, y la segunda revolución industrial.

La primera revolución industrial se inicia en la segunda mitad del siglo XVIII y comprende el motor de vapor (inventado por James Watt en 1764) aplicado a la industria textil. Durante la misma los talleres artesanales, con máquinas rudimentarias a pedal y manuales, se transformaron en verdaderas fábricas textiles y los artesanos en obreros, atrayendo a los campesinos a las ciudades para trabajar en ellas en largos jornales de 14 horas sin descanso semanal. Con esta primera etapa de la revolución industrial, que se expande primero a Francia, luego a Alemania y a los Estados Unidos, los últimos reductos del medioevo, con los grandes latifundios rurales y las cofradías y gremios, llegarían a su fin en forma definitiva, surgiendo dos figuras sociales nuevas: el capitalista y el obrero. Aunque estos dos fueron vitales en el proceso de transformación económica, ambos estaban separados por una gran fosa de la explotación e injusta redistribución de las ganancias. Como consecuencia de ello surgirían las ideas socialistas, pero el comunismo no sería la solución, solo bastaría las luchas sindicales para mejorar la situación del obrero y para que éste pudiera tener ascenso social.

La segunda revolución industrial, que se continúa de la primera consecutivamente, es el período donde el motor de vapor es aplicado al transporte terrestre y marítimo. De esta manera surge la locomotora de vapor para el transporte de pasajero, diseñada por George Stephenson, y los buques de vapor. Este hecho no solamente incrementó y aceleró el comercio sino que dio vida a la industria siderúrgica con altos hornos para obtener el acero, tan utilizado para la fabricación de rieles y puentes ferroviarios. Con los modernos buques a vapores, los países europeos se lanzarían a la búsqueda y establecimiento de colonias en Africa y Asia para la obtención de materia prima para su creciente industria. Hacia fines del siglo XIX, el hombre, tanto en Europa como en los Estados Unidos de América, sacaría de la galera mágica de su ingenio innumerables inventos que cambiaría el estilo de vida de la humanidad para siempre, como el telégrafo, la lámpara de luz eléctrica, los generadores y motores de corriente alterna, el teléfono, las filmadoras y proyectores de cine, etc.