Descubrimiento y colonización de Australia

Friday, November 27, 2015

La gran isla de Australia fue descubierta en 1770 por el navegante inglés James Cook abordo de la nave Endeavour, explorando la costa oriental de la misma y dándole el nombre de Nueva Gales del Sur. En 1788, el gobierno británico estableció una colonia penal con los presidiarios deportados del Reino Unido. De esta manera se fundó Port Jackson, que sería llamada Sydney, en honor al entonces ministro del interior británico Thomas Townshend, Lord Sydney. Hacia fines de ese siglo, colonos libres también se instalarían en el país. Estos últimos habían llevado ganado ovino que se adaptaron exitosamente al clima de Australia.

En 1825, la isla de Van Diemen (hoy Tasmania) fue separada de Nueva Gales del Sur y erigida en colonia especial. Luego los ingleses, quienes temieron que los franceses se apoderasen de la costa occidental, establecieron en 1829 en la costa oeste del país la colonia de Australia Occidental. Por último, en 1835, una compañía fue autorizada para fundar una colonia con trabajadores libres, sin presidiarios, en el sur de Australia; esta colonia sería bautizada dos años más tarde como ciudad de Melbourne, en honor a Lord Melbourne, quien había sido primer ministro británico.

Estas diferentes colonias de Australia producían sobre todo lana y trigo, que se exportaban la mayor parte a Inglaterra. Eran gobernadas por oficiales del ejército con el cargo de gobernador, cuyo poder era casi absoluto, pero la clase dirigente, con influencia política sobre los gobernantes, estaba constituida por los grandes propietarios. Entre 1842 y 1851, fueron descubiertos ricos yacimientos de oro en el sudeste del país. Esto atrajo inmigrantes en forma masiva. De esta manera, en un período de cuatro años, la población de Australia a mediados del siglo XIX pasó de 500.000 a 1.000.000 de habitantes. La región que atraía más a los buscadores de oro era la que tiene por centro Melbourne. Toda esta región tomaría el nombre de Victoria. En 1859, la parte septentrional de Nueva Gales del Sur se hizo reconocer como colonia aparte, tomando el nombre de Queensland.

Para 1840, los colonos libres eran casi diez veces más numerosos que los presidiarios. Estos pidieron que se suprimiera la deportación de reos hacia Nueva Gales del Sur, que se logró en 1842. Los habitantes de la isla de Tasmania lograrían lo mismo en 1847. De esta manera, el 80 % de los australianos descienden de colonos libres y no de presidiarios.

Los habitantes que habían llegado en el período del oro pertenecían a la clase media o a la clase obrera. Estos pusiéronse en contra de los gobernadores y de la aristocracia de los grandes propietarios, reclamando el derecho de tomar parte en el gobierno. El partido liberal británico (los whig) accedieron a tal petición de un gobierno autónomo, pero con la condición de que los colonos se hicieran cargo de todos los gastos. De esta manera, el gobierno británico concedió Parlamentos electivos a las colonias en 1855, excepto Australia Occidental, que tendría que esperar algunos años más.