Primeros europeos en China

Wednesday, November 11, 2015

Muchos años después del viaje de Marco Polo al Lejano Oriente, los primeros europeos establecidos en China en forma permanente fueron los portugueses, quienes en 1537 obtuvieron la entrada del río de Cantón, el territorio de Macao, a condición de pagar un tributo. Luego fueron allí soldados, comerciantes y misioneros cristianos. Varios jesuitas penetraron en el interior hasta Pekín. Luego se les sumarían otras órdenes religiosas. De esta manera, en Europa no se conocía a China más que por los misioneros cristianos, que la describían como un país próspero, pacífico y regidos por un despotismo ilustrado y paternal. Los filósofos europeos del siglo XVIII, admiraban a un emperador que celebraba la fiesta de la labranza y gobernaba con ayuda de gentes de letras.

Los misioneros jesuitas y de otras órdenes se avinieron a prosternarse en presencia del emperador, aprendieron el chino y enseñaron las matemáticas. Trataban de hacer aceptar la religión católica, permitiendo a los conversos chinos el culto de los antepasados; éstos crearon un sincretismo (mezcla de religión). Otros religiosos llegados a China denunciaron al Papa este culto híbrido y lograron su prohibición. Inquietó a los mandarines chinos la influencia lograda por los sacerdotes europeos. Como consecuencia, el gobierno chino prohibió el catolicismo por razones políticas y los misioneros fueron perseguidos por los virreyes de las provincias chinas.

Los embajadores rusos e ingleses, enviados a China en el siglo XVIII, se negaron a inclinarse delante del emperador y no pudieron establecer relaciones regulares. Los chinos ignoraban lo que pasaba en Occidente, no veían de Europa más que misioneros dóciles a las costumbres chinas, comerciantes que se sometían a todo con tal de seguir traficando, y marineros rudos y borrachos. Los Chinos llamaban a los occidentales "diablos" y "bárbaros.

Los occidentales compraban de China seda, trigo, porcelana y pagaban en plata. Sin embargo los chinos no compraban ningún producto europeo. Como este metal era escaso en China, el gobierno del país asiático mantenía y propiciaba esta política de comercio proteccionista y en un solo sentido. El gobierno chino sólo permitía dejar hacer compras, pero en un solo puerto, el de Cantón, y por mediación de una sociedad de negociantes chinos. El principal comprador era la Compañía inglesa de las Indias, que tenía el monopolio del comercio británico en China. Esta compañía empezaría a importar opio a China en 1820, lo que provocaría la guerra del opio años más tarde.