Monarquía absoluta

Tuesday, December 8, 2015

La monarquía absoluta, o absolutismo monárquico, fue una forma de gobierno imperante en la mayoría de los países europeos, en la cual el monarca tenía el poder absoluto, sin que ninguna institución del Estado pudiera ponerle límite o controlar al mismo. La excusa o fundamento político para tal absolutismo era de que el rey tenía el derecho divino, concedido por Dios a los monarcas, quienes, en la mayoría de las veces, eran bendecidos por el Papa como tal. La figura del rey con poderes absolutos se erigió hacia finales de la Edad Media, con el proceso de formación de las naciones europeas, sobre todo hacia finales de la Guerra de los Cien Años, extendiéndose hasta los siglos XVIII, XIX y XX, según el país. El típico representante de este absolutismo fue el monarca francés Luis XIV, el rey Sol, quién llegó a sostener: "el Estado soy yo".

En la monarquía absoluta, los súbdito debían obediencia absoluta al rey, quien tenía derecho a detener y encarcelar a todos ellos, a prohibirles reunirse, publicar sus escritos, y aún hablar en público, si el monarca consideraba que tal acción era perjudicial para su imagen. En cuanto a su gobierno, el soberano elegía el mismo a sus ministros, quienes a su vez ser despedidos o castigados ante la menor falta. Los ministros aconsejaban la política a seguir, pero era el rey quien decidía solo y en secreto todos los asuntos de la política interna y externa, en temas impositivos, legislativos y gastos de Estado.

Del otro lado del canal de la Mancha, en Inglaterra, hubo una excepción, ya que el poder del rey fue limitado por el parlamento y, por lo tanto, no se dio un absolutismo monárquico como en Francia, España y Austria. En Inglaterra, el primer límite que se le pone a los abusos del monarca tuvo lugar en 1215, cuando los barones ingleses se rebelan contra el rey Juan Sin Tierra y le obligan a firmar un tratado o pacto conocida como la Carta Magna. En Francia, la monarquía absoluta llega a su fin con la Revolución Francesa, durante la cual se declara la Primera República Francesa en septiembre de 1792, cuando gobernaba la Convención Nacional. Aunque luego se vino el período de restauración de los Borbones en Francia, el monarca ya no tendría u ostentaría el poder absoluto, como lo había tenido todos los monarcas hasta Luis XVI. En Rusia, el absolutismo monárquico llega a su fin con la Revolución Bolchevique de 1917, que destrona y ejecuta al zar Nicolás II.