Presidencia de Arturo Illia

Friday, April 1, 2016

En las elecciones del 7 de julio de 1963, triunfó el doctor Arturo Umberto Illia, candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo, quien -con su compañero de fórmula, el doctor Perette- fue elegido por el Colegio Electoral el día 31 de ese mes. El 12 de octubre, Guido entregó el poder al nuevo presidente constitucional.

A los dos meses de ocupar el gobierno el nuevo presidente, la Confederación General de Trabajo (CGT) le presentó un proyecto de mejoras para los sectores más humildes de la población. Aunque el escrito no fue rechazado por el gobierno, los reclamos gremiales no fueron satisfechos al transcurrir el tiempo. Por lo tanto, la central obrera inició en mayo de 1964 un "plan de lucha" (huelgas y paros), que se cumplió sin violencia, pero debilitó la imagen del gobierno de Illia.

De acuerdo con lo proclamado en la campaña electoral, el nuevo presidente anuló los contratos petroleros firmados tiempo atrás con compañías extranjeras y canceló las vinculaciones del gobierno con el Fondo Monetario Internacional. Para 1966, luego de dos años de gobierno, el panorama económico no era auspicioso, por cuanto la inflación se había acrecentado y la moneda devaluada en varias oportunidades.

En marzo de 1967 debían realizarse los comicios para renovar las autoridades provinciales y se anticipaba una victoria del peronismo. En ámbito castrense (Fuerzas Armadas) existía malestar hacia el gobierno, discrepancia que había hecho crisis cuando a fines de 1965 una disposición del presidente obligó al general Onganía, comandante en jefe del Ejército Argentino, solicitar su retiro.

A fines de junio de 1966, se inició el proceso revolucionario destinado a derrocar al presidente, que actuaba con mucha lentitud y sin política exterior clara. El Ejército desconoció la autoridad del jefe de Estado, mientras sus efectivos ocuparon en forma pacífica diversos lugares estratégicos a lo largo del país. En la madrugada del 28 de junio las fuerzas de seguridad penetraron en el despacho presidencial de la Casa de Gobierno, forzando a Arturo Illia a renunciar y a abandonar la Casa Rosada, acompañado por un grupo de correligionarios, siendo reemplazado por el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía.