Wednesday, March 20, 2019

Cómo bajar la inflación en forma definitiva

Para solucionar los problemas de alta inflación y recesión (estanflación), Argentina, un país donde la corrupción está enraizada en el tejido cultural, debe recurrir a soluciones diferentes y definitivas, pues los lobbies de sectores mafiosos que se llenan de dinero con la bicicleta financiera y las prácticas monopólicas son muy poderosos, y éstos incluyen a muchos empresarios y políticos argentinos. Estos son los que tiraron abajo un sistema exitoso, que fue la convertibilidad. La timba financiera tiene dos disfraces que engaña a la gente: el populismo, que se ha dado tanto en el peronismo y radicalismo, y lo políticamente correcto para quedar bien con 'Dios' y con el 'Diablo' del macrismo. En el primero, el manipulador de masas humanas se presenta como el "salvador", usando y abusando del dinero del erario público para "rescatar" al pueblo del "mal". En el segundo, el dirigente timorato e incompetente no se atreve a gobernar por miedo a quedar mal, se dedica a improvisar, cediendo ante sus "amigos" poderosos para que éstos puedan timbear y ganar dinero fácil sin invertir nada. Debido ello, en Argentina hay tres generadores de inflación y recesión por especulación; pongo abajo las tres soluciones:

1- Solución a la permanente devaluación del peso argentino

Como el 80% de la inflación es causada por la impresión espuria (impresión en exceso) del papel moneda para financiar el déficit de caja, la única solución que tiene la Argentina para bajar en forma sensible y definitiva los altos niveles de inflación que esto genera y tener los mismos índices que los países serios (entre 1 y el 4% anual), es usar el dólar estadounidense como moneda de curso legal; es decir, dolarizar totalmente la economía. Esto también pone fín y en forma total y para siempre a la bicicleta financiera, ya que baja las tasas de interés usureras de un plumazo, para ponerlas a niveles de los Estados Unidos. Esto no es nuevo, pues ya lo hizo Panama hace unos 30 años y Ecuador hace unos 25 años, y lo propuso Carlos Menem en las elecciones presidenciales del 2003. Los países que han dolarizado sus economías no solamente no han tenido más problemas de inflación, sino que también que sus economías han crecido en forma sostenida.

Empleando la moneda norteamericana como moneda de curso legal y diario soluciona también en gran parte los problemas de corrupción que tenemos los argentinos (ya que la timba financiera es algo cultural enquistado en los empresarios y políticos argentinos). También no sería fácil lavar dinero sucio, pues habría mucho control de los fondos por parte de la Reserva Federal o de la DEA. Usando el dólar, los gobernantes argentinos ya no podrían imprimir dinero en forma espuria, pues ya no tendrán la maquinita de hacer dinero para hacer demagogia y corrupción financiera para mantener el aparato político y enriquecerse de la noche a la mañana.

¿Cómo se podría implementar el cambio de moneda? Con un gran préstamo del gobierno norteamericano, similar al Plan Marshall de la postguerra y con el cual Alemania produjo su milagro económico en las décadas de 1950 y 1960. Con esto se podría hacer toda una ingenieria financiera para reemplazar a este peso ajetreado de la era Macrista y una reforma total del Estado, sin ningún costo social (solo quedarían sin empleo público los cargos jerárquicos con sueldos superiores a 50.000 pesos y que constituyen el 35% del presupuesto de salarios estatales). El gobierno de Cambiemos debió haber empleado esa gran masa de dinero que le prestó el FMI para hacer ésto, pero la dolarización es algo políticamente incorrecto para don Mauricio, ya que, si hubiera hecho ésto, su gobierno se le parecería al de Menem y Cavallo, quienes fueron endemonizados, a través de los grandes medios periodísticos, por los mismos grupos mafiosos que ahora se enriquecen con la timba financiera; aunque la gente de a pie ve con buenos ojos una dolarización, ya que su salario con la moneda norteamericana tendría nuevamente poder de compra como en la década de los 1990.

2- Solución a la suba de precios por desabastecimiento

Para poner fin al otro generador de inflación, que es la poca oferta en relación a la demanda, es abrir las fronteras a los productos alimentarios. No se puede tener un modelo agroexportador o industrial, o ambos, con la economía cerrada, porque merma sensiblemente en el mercado local la oferta de los productos alimentarios, o industriales, que son exportados en grandes cantidades, como ser carnes, leche, mantecas, quesos, etc, que son alimentos de alto contenido proteico y vitamínico y vital para nuestros niños y ancianos. La exportación excesiva, sin la compensación de la importación, provoca el desabastecimiento de estos productos y la consiguiente suba de precio de los mismos, poniendo leña al fuego de lo que ya es una hiperinflación macrista. Lo que hay que hacer es sacar todo tipo de aranceles a las carnes y lacteos de paises fronterizos (Brasil, Uruguay y Paraguay) e inclusive de los EEUU, para mantener los precios bajos y la variedad en las góndolas. En un supermercado de Alemania se ven productos alimentarios no solamente de todos los paises de la Union Europea, sino también de paises sudamericanos y de los EEUU y Canada. Alemania tiene una verdadera Economia de mercado; en cambio, Argentina ha tenido una economía monopólica y oligárquica de las minorias amigas de los gobernantes.

3- Solución al problema del costo argentino de producción

Argentina es el país en el mundo con mayor cantidad de cargas impositivas y regulaciones distorsivas, que nos hacen parecer a los feudos de la Edad Media, donde cada provincia, cada comuna rural y cada municipio tienen sus propios impuestos y trabajas que hace imposible la iniciación de nuevos emprendimientos empresariales, ahuyentando también la llegada de capitales extranjeros de inversión positiva (para la producción de productos y de servicios). La verdadera competitividad no está en la devaluación de la moneda, ni en la reducción de los ya magros salarios, sino en la quita de impuestos y regulaciones distorsivas que encarecen el costo de producción, que incluye el costo de generación de energía (electricidad, gas, combustibles, etc). Debido a esto, en Argentina el litro de nafta tienen el doble del valor en dólares que en los Estados Unidos. No hay un retraso en las tarifas de combustibles, sino que hay un exceso en impuestos y regulaciones.

Tenemos más impuestos que Suecia pero no vivimos como los suecos, pues el 60% del costo en impuestos se lo lleva la política corrupta; pellizcan de aquí, pellizcan de allá, todo para alimentar a dirigentes y punteros políticos, que incluyen a los de Cambiemos. En otras palabras, el costo argentino es debido a la corrupción, la cual, lamentablemente, es algo cultural, enraizada en la idiosincracia argentina. Pero para eso, debemos darnos cuenta de ello y ponernos un corset de hierro a prueba de ella, que sería la dolarización total de la economía y hacer respetar la Constitución Nacional a rajatabla. Es tan grande el grado de corrupción, que no nos merecemos ya tener dinero propio, ni mucho menos un Casino Central (BCRA).

Por Carlos Benito Camacho, Tucumán, Argentina

Thursday, March 14, 2019

College admissions scandal

The college admissions scandal in the United States of America, in March 2019, just shows what it is all about to pursue a career today. It is about getting a degree; I mean, that sealed piece of paper you can frame and hang on one of your office or living-room walls and brag about it as if it were a nobility title, which extremely inflates your ego, making you look down on your fellow being as you patronize every man you meet; or a piece of paper that allows you to get a better job opportunity and make more money than the majority of your neighbors. So, you have to get it at whatever cost, even if you have to bribe your way into college.

Essentially and originally, in ancient Greece, a university was not a building or facility, but a meeting of learners to exchange knowledge under the guidance of a master, a senior learner with more experience than the rest. And these learners were called philosophers and they never got a degree, for they learned all their lives. Thus, it is objective, concrete knowledge and creativity what really matter. However, almost all young guys who go to college today, they go there to get drunk and high, and in the meantime their shrinking brains get lobotomized by political and religious ideologies and doctrines, which are part of the curricula and constitute a sort of rigid scaffold that stunts growth. Detached from reality, graduates today are unable to reason and see clearly the real world around them; as a result, they have a warped view of it, for they only see it from an ideological or doctrinal approach. Thus, instead of clear, concise and logical thinking, which reflects maturity, they express only ideologically biased thoughts that show the kind of dwarfs they have become. Biases tainted with arrogance; that is all they seem to have in their heads, as
colleges and universities more than centers of intellectual formation are centers of ideological and doctrinal deformation, with students graduating as fanatical brutes incapable of reasoning and common sense, ready to set the campus on fire if they do not agree with that student that has a different idea.

Americans, Latin Americans, and Europeans want so bad to go to college to get that stamped piece of paper that consecrates them "superior" and thus assuage their inferiority complex. However, most people do not realize that 90% of inventions, literary and artistic works, and philosophical thinking were devised and written by people who never went to college or university, and many of them attended only primary school; I mean people like Thomas Alva Edison, George Stephenson, James Watt, Michael Faraday, Abraham Lincoln, Benjamin Franklin, Johann Goethe, Herman Hesse, Ernest Hemingway, William Faulkner, Leonardo da Vinci, Michael Angelo, Charles Darwin, etc.


As for myself, my name is Carlos Benito Camacho. I am from Tucumán, Argentina. And I am not a native speaker of English. I never went to college to master it. I learned it on my own, as an autodidact, because I was born and grew up in a shanty town and my parents did not have enough money to send me to an English school where the rich guy went. Not only do I speak, read, and write English fluently but also two other foreign languages (French and German). Today I am still learning. I learn every day of my life, because I am quite aware of all the stuff I do not know yet. Thus, I always keep the windows of knowledge wide open, while the university graduate let his arrogance shut them tight and become isolated in his own selfish and small world.


Sunday, March 10, 2019

Errores del gobierno de Macri

Desde que asumió el 10 de diciembre del 2015, el presidente Mauricio Macri ha comentido muchísimos errores; muchos de ellos solo un adolescente u hombre muy soñador e idealista lo cometería. Solo una mente ocluida de quimeras puede cometer tantos desaciertos sin percatarse de ellos.

El error más grande fue el hecho de que Mauricio Macri haya gobernado pensando solo en las encuestas y en su "buena imagen". Con un gradualismo exasperante y sin un plan económico claro, se destaca su constante preocupación por lo que es "políticamente correcto" para no perder caudal de votos, tocando timbre como un adolescente inmaduro para ver si lo quieren o no lo quieren; cuando debió haber gobernado como un adulto, con los pies en la tierra y la mirada en el horizonte para el bien común y el bienestar general del pueblo argentino.

Para no parecerse a la década de los 1990, porque esa década es "políticamente incorrecta", no anunció la gravedad de lo heredado cuando asumió, ni mucho menos tomó medidas profundas para transformar el Estado, quitando impuestos y regulaciones distorsivas que encarecen el costo de las empresas, como las hizo Menem/Cavallo, para detener la hiperinflación heredada de Alfonsín y reactivar la economía. La convertibilidad de los 1990 estaba bien hecha y apuntaba a tener una inflación tan baja como en los países desarrollados, siendo un éxito, y el BCRA era verdaderamnete independiente en esos años. Pero Mauricio Macri nunca se atrevió a encarar el toro por las astas para no parecerse a Menem, un morochito del norte argentino, y realizar los grandes cambios que prometió en su campaña política. Ahora no bastaria con una convertibilidad, como la hizo Cavallo, ya que hay una gran desconfianza de que la vuelvan a tirar abajo. Ahora haria falta una dolarización total de la economia, y el cierre definitivo del casino central (BCRA). Empleando en forma física el dólar como moneda de curso legal es la única manera de que el pueblo se protega de los políticos corruptos que se dedican al lavado de dinero y a la bicicleta financiera, que genera la tan temida inflación que corroe nuestros magros salarios.

En política internacional, cometió el gran error de inmiscuirse en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, apoyando públicamente a la candidata demócrata Hillary Clinton y criticando ácidamente a través de la ministra Malcorra al candidato republicano Donald Trump. En el mismo campo, Macri rechazó un ofrecimiento de la Administración Trump de un préstamo tipo plan Marshall con el cual se hubiera realizado toda una ingeniería financiera para reformar el Estado, y hacerlo eficiente, ágil y delgado, y dolarizar la economia como la tiene Panama y Ecuador, sin afectar al empleado público raso y al más vulnerable. Pero el adolescente de Mauricio prefirio endeudarse con el FMI, que lo único que hace es mantener la timba financiera. La dolarización, como lo hizo la convertibilidad, pondria fin a la bicicleta financiera, la cual ha enriquecido a los amigos del gobierno, pero eso es una decisión política que tendría que tomar el próximo presidente (si es que tiene sentido común), pues al barco de Mauricio le esta entrando mucha agua por la popa y ha comenzado a hundirse, y encima se divisa un gran iceberg en las tempestuosas aguas del circo argentino donde pululan los payasos enfermos de la política oscura.

Mi mensaje a los politicos: no comentan los mismos errores; terminen con el vedettismo en la política y gobiernen para el país y la realidad y no para las encuestas; no piensen en la reelección ni en la fama, piensen en la nación y en la gente. No sean adolescentes; necesitamos Estadístas, y no políticos enanos con miopía! Bajen la inflación como teníamos en los 1990 o hasta 1940, cuando eramos potencia. Los que más pierden cuando hay inflación es el pobre y el asalariado. Muchos argentinos del llano añoramos esos buenos años que vivíamos sin suba de precios ni tarifazos, y tasas bajas, y cuando podíamos planificar y hacer proyectos. Esto es algo que Mauricio nos robó; la ilusión de progresar y la esperanza para un futuro mejor.

Thursday, February 28, 2019

Caudillo argentino como fenómeno cultural y símbolo de retraso

En un principio, las ciudades fundadas por los españoles ejercían su influencia política y administrativa a través del cabildo en las zonas rurales circundantes, erigiéndose de hecho, como capital de un vasto territorio. Con el correr de los años y luego de la emancipación nacional, el gobierno de ese territorio estaría regido por la figura del caudillo: un gobernante de facto en una época violenta de guerras civiles entre unitarios y federales. De esta manera, las provincias argentinas surgieron de la mano de la hegemonía política de este hacendado rico, dueño de vastas extensiones de tierra y de ganado vacuno; es decir, el caudillo era hombre de recursos económicos que lo capacitaba para mantener un ejército propio de gauchos lanceros. Como no se había aprobado una Constitución nacional ni creado el Estado moderno con sus instituciones que garanticen la división del poder y se eviten los abusos, era él el mandamás absoluto de una región y tenía de hecho la suma del poder público; es decir, su capricho era ley, su voluntad la ejecutaba, y quien no la obedecía se transformaba en el enemigo público, siendo su desconfianza y odio el juez que impartía justicia.

Con la conquista, los españoles habían impuesto no solamente su religión ultra-católica sino que también su idioma y, con él, su cultura, lo que significa aquellos patrones de pensar y de ver la realidad de características medievales de aquella vieja España donde no existían los derechos individuales y el rey ostentaba un poder sin límite. De esta manera podríamos decir que el caudillo, muy devoto de la religión y de las 'buenas costumbres', era el heredero político y cultural del absolutismo monárquico español, pues el interpretaba que su poder emanaba de lo divino y que Dios lo había puesto en aquel lugar de mando para cumplir lo que él interpretaba era correcto.

La distancia y el aislamiento geográfico de su territorio, le imbuyeron un sentimiento extremadamente localista y xenófobo muy fuerte, con mucha desconfianza por el progreso y por todo aquello que significara una novedad. A tal punto, que las ideas de libertades individuales y de división de poder que habían emanado del iluminismo del siglo XVIII y que se habían plasmado en la Primera República Francesa y en la joven República de los Estados Unidos de América le sucitaban al caudillo muchísima desconfianza. Por temor a perder su poder absoluto, estos mandamases de estancia feudal, dilataban la aprobación de una Constitución Nacional moderna, ya que con ella perderían su poder hegemónico y su poder sin límites. Es por ello, que los unitarios de la generación del '37 (Sarmiento, Alberdi, Esteban Echeverría, Mitre), que querían para el país una Constitución republicana y el ingreso de la modernidad europea, eran el blanco de los ataques del más poderoso de todos los caudillos: Juan Manuel de Rosas, a quien los otros del interior le habían conferido la suma del poder público y las relaciones exteriores. Fue necesario una gran batalla, la batalla de Caseros, que puso fin al período de gobierno de Juan Manuel de Rosas.

La Constitución Nacional argentina, aprobada en 1853, creó el Estado argentino moderno, con sus instituciones, que garantizan las libertades individuales y la división del poder, como lo es en una república. A los primeros gobiernos constitucionales le costó mucho imponer las leyes y traer orden al caos reinante. Así surgieron caudillos que se resistían a la Ley Fundamental y a las autoridades nacionales creada por ella, debido a que, de acuerdo a los artículos de la primera parte de la Constitución Nacional, ellos pasaban a ser iguales que el resto de los ciudadadanos; reza el artículo 16: "La Nación Argentina no admite prerrogativa de sangre ni de nacimiento, ni títulos de nobleza. Todos somos iguales ante la ley y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base de los impuestos". Como todos somos iguales ante la ley, por lo tanto el caudillo pasaba a ser tan punible ante un hecho de felonía como lo era un gaucho, y era el juez y la Corte Suprema y no él quien iba a hacer justicia.

Es justamente ésto, la pérdida de las prerrogativas especiales que había gozado hasta ese momento el estanciero rico, mandamás de gauchos pobres y andrajosos, lo que probocó el alzamiento de caudillos como Lopez Jordán y el Chacho Peñaloza. Hizo falta la mano firme y liderazgo de Domingo F. Sarmiento y de Bartolomé Mitre para poder erradicar estos outlaws (fuera de la ley) que se levantaron en armas contra la Nación Argentina.

Por Carlos Benito Camacho (antropólogo y guia de turismo de Tucumán y el NOA)

Monday, February 25, 2019

Peores gobiernos en la democracia

En Argentina, los peores gobiernos de la democracia en el siglo XX y principios del XXI fueron gobiernos presididos por gobernantes que nacieron y se formaron culturalmente en la provincia de Buenos Aires. De esta manera podemos mencionar a Don Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón, Arturo Umberto Illia, Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde, Cristina Fernadez de Kirchner, Mauricio Macri. ¿Pero porqué? Qué hicieron? Simplemente sus políticas, leyes y regulaciones gubernamentales no solamente espantaron al capital productivo, que da empleo genuino, sino que también desalentaron la economía de libre mercado, el ingreso de tecnolgía y toda iniciativa privada e individual, castigando la inteligencia y creatividad, a través de una maraña de regulaciones y disposiciones medievales e impuestos distorsivos. Estos señores fomentaron no solamente el monopolio de empresas estatales ineficientes y deficitarias, sino que también el monopolio de empresas privadas "amigas" del gobernante de turno.

¿Qué tiene que ver los hombres de la provincia de Buenos Aires con la ineficiencia y la conducta de un gobernante? No es la persona o el ser humano en sí mismo, sino más bien aquel lugar de origen en particular, donde pululan las ideas nacionalistas arcaicas, socialistas, keynesianas, etc. Los hombres culturalmente influenciados por cualquiera de estas ideologías perimidas ya en cualquier parte del planeta excepto en Argentina tienen la idea de que es el Estado que tiene que tomar la iniciativa en toda actividad no solamente económica, sino también cultural y deportiva y erigirse como el "salvador" del pueblo y sus intereses, aplastando la iniciativa individual. Estas ideologías, que lamentablemente forman parte de la cultura argentina han lobotomizado las mentes del gobernante argentino y cercenado la razón y el sentido común.

Las ideas nacionalistas irracionales, exacerbadas durante los dos primeros gobiernos de Juan D Perón, tienen sus orígenes en la figura del caudillo federal, el gran estanciero que, gracias a su peculio y recursos, se erigía como gobernante de facto de una provincia. Como era culturalmente el heredero del absolutismo monárquico que colonizó hispanoamérica, se arrogaba la suma del poder público, por la cual su capricho era la ley, y su odio y deseo de venganza era la justicia imperante. Y en Buenos Aires el caudillo era Juan Manuel de Rosas, el hacendado más poderoso de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Mientras que las ideologías trotskistas, socialistas, anarquistas y los patrones mafiosos de proceder vinieron como parte de la cultura de los inmigrantes del sur de Italia, cuya mayoría se afincaron en la ciudad y provincia de Buenos Aires.

En la historia Argentina, fue Hipólito Yrigoyen el primer presidente en agrandar al Estado Nacional, creando la primera empresa estatal de gran envergadura, y que luego seria deficitaria, YPF, la cual ejercería el monopolio exclusivo de la explotación petrolera y gasífera de la argentina por muchas décadas, impidiendo la inversión privada y el libre mercado de los mismos, violando el art. 14 de la Constitución Nacional. Esta injerencia y avasallamiento del Poder Ejecutivo en lo que es un derecho y libertad de los ciudadanos, como el de comerciar y ejercer toda industria lícita, fue el primer paso hacia la hipertrofia y elefantiasis estatal.

En la década de 1930, Juan D Perón fue enviado como agregado militar a Roma, Italia, siendo allí donde sus ideas rosistas se mezclarían con las ideas fascistas de Benito Mussolini. Una vez en el poder, Perón nacionalizó muchisimas empresas que se volverían deficitarias y deficientes, dejando trunca toda creatividad e iniciativa privada, dejando sin efecto a la Constitución Nacional (basada en las ideas liberales de Juan B Alberdi, un abogado tucumano), reemplazándola por una con un fuerte sesgo nacionalista.

Raúl Alfonsín, de ideas trotskistas,  fue otro presidente de la provincia de Buenos Aires con un fuerte sello de intervencionismo estatal y xenofóbico, que destruyó la economía argentina, dejando el poder con una hiperinflación del 12.000% anual en el período 1988/89, jamás visto en la historia argentina. No voy a mencionar ni a Duhalde ni a Cristina Fernandez de Kirchner por temor a represalias, pero si voy a mencionar a Julio Bárbaro, un dirigente peronista de Buenos Aires; en un programa de televisión le dedicó 15 minutos para elogiar a Raúl Alfonsín y defenestrar a Carlos Menem, cuyo gobierno fue un oasis norteño en medio de la irracionalidad política bonaerense.

Thursday, February 7, 2019

How the economic recession is affecting the Argentineans

The economic situation in Argentina looks dismal. We are in the middle of a slump, but we are also facing a high inflation rate; a deep recession + inflation, you get stanflation, which is much worse than the American stanflation of the 1970s. It is the incumbent president Mauricio Macri's fault. He is a fool who has been tinkering with the economy without any plan for almost four years. And in order to reduce the state elephantiasis, which is the cause of the big budget deficit, he and his choreographic clowns have created a morass of medieval taxes and regulations that have choked the arteries that feed the economy.

Since 2015, our local currency has been sharply devalued three times due to inflation and the budget deficit, and in 2019 we find ourselves in the doldrums of utter economic cessation. Since Mauricio Macri is an incompetent President, who lacks leadership, common sense, and a good global vision of the macroeconomy, he relies heavily on his favorite adviser: Duran Barba, a guy from Ecuador who is considered the Rasputin of the President's royal court of buffoons and jesters.

Children are suffering from malnutrition in Argentina

Friday, February 1, 2019

Hundred-Day Offensive (WW1). Summary

As soon the German Army's Spring Offensive had been stopped in its tracks, the Allies almost immediately launched a powerful counterattack, which is known in history as the Hundred Day Offensive. It was set in motion on August 8, 1918 and its first military engagement was the Battle of Amiens. This attack was carried out by the Fourth British Army on the left, the First French Army on the right, and the Australian and Canadian Corps spearheading the offensive in the center through the French town of Harbonnieres. For this assault near Amiens, 414 tanks of the Mark IV and Mark V type, and 120,000 men were used. As it was an Allied victory, it meant the beginning of Germany's downfall. During September, the Germans kept fighting strong rear guard actions and launching numerous but ineffective counterattacks on lost positions as towns, villages, heights, trenches, and outposts of the Hindenburg Line continued to fall in Allies' hands.

British and French attacks on the Hindenburg Line began on September 26, 1918. Right before this offensive, the Allies had been reinforced by 260,000 American soldiers, who would actively take part in the military operations. French units breached the enemy lines at Champagne and closed on the Belgian border. By October, it looked like Germany was unable to put up a successful defense against the Allied offensive. Being increasingly outnumbered, with few new recruits and reduced rations, the Imperial Army began to crumble and wide gaps were being torn in their rear defense lines through which the Allied infantry divisions poured in.

Since it had suffered 4 million casualties, a chaotic Germany decided to start peace talks. Prince Max von Baden, who headed the new government as Chancellor of Germany, contacted the Allies commanders first, then with the French and the British Prime Ministers. Meanwhile negotiations with President Wilson was also initiated. The American President was harsh in his peace terms as he demanded not only the resignation of the Kaiser right away (he did not know he had just abdicated and fled to Holland on November 9, 1918), but also that Germany relinquished part of her territory for the formation of Poland. As a result of losing the war, a Republic would be proclaimed in Germany, replacing the Empire. It was the Weimar Republic, which would not last long.

Tanks that made possible the success of the Hundred Day Offensive

The British deployed the Mark III, IV, and V tank, while the French and American armies used the excellent Renault FT-17, the most widely produced tank in World War I.

Renault FT-17, the first tank in history to mount a modern rotating turret. It would be the pattern upon which all modern tanks would be based. In the picture, American Expeditionary Army troops carrying out an attack.