Thursday, December 7, 2017

Educación de los señores feudales

La educación de los señores y caballeros feudales era esencialmente militar. Al comenzar la Edad Media, eran casi todos descendientes de las tribus germánicas que habían invadido el Imperio Romano de Occidente y que se habían convertido al cristianismo. Pocos sabían leer y escribir, ya que el alfabetismo y el arte literario estaba limitado o era casi exclusivo una virtud de los religiosos y de la Iglesia. Por lo tanto, el caballero medieval no tenía otro conocimiento que no fuera la regla de la caballería, el arte de la guerra y el manejo de las armas adquiridos en sus vidas ruda y belicosa. La belicosidad de los señores feudales multiplicó las guerras y sus ruinosas consecuencias perjudicaron a los campesinos y vasallos, que frecuentemente veían sus campos y cosechas arruinados.

Las luchas con otros señores feudales, estimuladas por el orgullo y el sentido del horoismo, hicieron surgir un nuevo sentimiento, el del honor individual. Junto con él, se engendró un propósito: el mantener el honor intacto, es decir, sin manchas.

Con el correr de los años, el progresivo refinamiento de las costumbres medievales y reglas de caballería, como así también la obligación de defender al débil, aumentaron la devoción por la mujer, que alcanzó gran respeto y consideración en la sociedad de la época. Además, las disciplinadas relaciones entre vasallos y señores, regladas por el contrato feudal, dieron vida a un sentimiento de lealtad que obligó a respetar los compromisos y la palabra empeñada.

El señor feudal vivía en contínua lucha. Su principal ocupación era la guerra, en la que se veía envuelto, unas veces para defender sus feudos, otras, para aumentar sus territorios. En los primeros siglos de la Edad Media, cuando la monarquía era aún débil, luchaba también en contra de la corona. Sin embargo, en época de paz, se entregaba a sus dos deportes favoritos, que era la caza y los torneos o justas de caballería.