Tuesday, April 10, 2018

Batalla del Ebro (claro y conciso)

La batalla del Ebro fue un enfrentamiento armado de la Guerra Civil Española, siendo el más cruento de todos ellos en este conflicto armado. Fue librada entre el ejército nacionalista, comandado por el general Fidel Dávila, y el ejército republicano, conducido por el general Juan Modesto. Los nacionalistas respondían a su vez al general Francisco Franco, quien se había sublevado contra el gobierno republicano socialista, que respondían a los intereses de Stalin, para defender la libertad y las tradiciones españolas de la injerencia comunista.

Durante la batalla, las acciones de combate se sucedieron a lo largo del curso inferior del río Ebro, en Cataluña (tierra alta) y Zaragosa, desde el 24 de julio al 16 de noviembre de 1938. Ambas fuerzas beligerantes estaban reforzadas por unidades extranjeras. Respaldados por Alemania e Italia, los nacionalistas estaban apoyados por la Legión Cóndor, formada por tropas de la Wehrmacht, y por la aviación italiana. Mientras que los republicanos contaban en sus filas con unidades de la Unión Soviética y voluntarios comunistas de países europeos.

Desarrollo de la batalla

Luego de haber cruzado el río Ebro en diferentes puntos en la noche del 24 de julio de 1938, el ejército republicano atacó las posiciones defensivas de los nacionalistas que estaban ubicadas del otro lado del río. En los enfrentamientos de las dos primeras semanas, los socialistas tomaron varios miles de prisioneros nacionalistas. Sin embargo, los aviones Junkers Ju 87 'Stuka' de la Ligión Cóndor y los Breda Ba.65 de la 'aviazione legionaria' destruyeron los puentes del río Ebro con bombardeos en picada. Esto detuvo la ofensiva de los republicanos.

El cese del avance enemigo, dio tiempo al ejército nacionalista a recuperarse y reagruparse para lanzar una fulminante contraofensiva. De esta manera, las fuerzas que respondían a Francisco Franco aniquilaron más de la mitad del ejército republicano que habían quedado atrapadas entre la línea nacionalista y el río Ebro. Para el 16 de noviembre, los nacionalistas habían podido recuperar todo el territorio perdido en las inmediaciones de este río, incluyendo las ciudades situadas en él, para luego extender aún más terreno donde establecerían sus bases de operaciones.

Resultado de la batalla

Clara victoria del ejército nacionalista. A partir de esta derrota, los socialistas no podrían lanzar ninguna otra ofensiva, pasando a la retirada.

Fuerzas contrincantes

Ejército nacionalista: 90 mil soldados y oficiales, bajos las órdenes del general Fidel Dávila
Ejéricto republicano: 89 mil hombres, conducidos por Juan Modesto.

Abajo, soldados nacionalistas defendiendo sus posiciones durante la primera semana de la batalla



Battle of the Ebro

The Battle of the Ebro took place in Spain, from July 24 to November 15, 1938, during the Spanish Civil War. It was fought between the Nationalist forces, composed of 90,000 men, under General Fidel Davila, and the Republican army, made up of 85,000 troops and commanded by Juan Modesto. Both armies were reinforced by foreign units: the Nationalists, who had risen up in arms against the socialist Republican government, were reinforced by the Condor Legion, while the Soviet-backed Republican Army had been shored up by the International Brigades, guerrilla units formed by volunteers that came from different countries, such as the Soviet Union, Ireland, the United States, and the United Kingdom. The Republican commanders were also assisted by Soviet military advisers.

Having crossed the Ebro river at different points on the night of July 24, 1938, the Republicans attacked the Nationalist positions on the other side of the river, taking several thousand prisoners of war during the first couple of weeks. However, German and Italian aircraft from the Condor Legion destroyed the bridges across the river, stopping the socialist offensive. Then, the Nationalist army counter-attacked, annihilating more than half of the Republican Army of the Ebro, which had got trapped between the river and the enemy forces. By November 16, the Nationalist Army had recovered all the lost territory and cities and crossed the Ebro, setting up new military bases on the other side of the river. With about 26,000 soldiers killed in action on both sides, the Battle of the Ebro was the fiercest military engagement of the Spanish Civil War and the last socialist offensive against the Spanish Army.