jueves, 17 de mayo de 2018

Consecuencia de la Gran Guerra: hiperinflación y hambruna en la Alemania de la década de 1920

Alemania entraba en la década de 1920 como un país sumido en la ruina económica, con un gran endeudamiento y, sobre todo, con grandes pérdidas territoriales y de recursos naturales. Pues, el otrora pujante Imperio Alemán, fundado por el Kaiser Guillermo I en 1871 luego de la Guerra Franco-Prusiana, había sido derrotado y transformado en la patética República de Weimar. No fue una derrota militar contundente, sino una devastación infligida por el infame Tratado de Versalles de 1919, el humillante acuerdo de paz impuesto a Alemania por las naciones vencedoras de la Primera Guerra Mundial (Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos). Por este tratado, Alemania debió ceder a Francia la región del Ruhr, la cual era rica en carbón mineral y centro importantísimo de altos hornos de fundición de la industria del acero, más los pagos que debía realizar monetariamente como "reparación por daños de guerra" a los países vencedores. También debió ceder territorios en el Este para la creación de Polonia.

De esta manera, bajo el gobierno del primer presidente de esa mal concebida república, Friedrich Ebert, Alemania experimentaría no solamente desempleo generalizado y hambruna, sino que también una hiperinflación jamás vista en la historia de la humanidad. En 1919, 1 kg de pan costaba 1 marco, pero hacia fines de 1923, ese mismo pan y en la misma cantidad costaría 200 mil millones de marcos! La gente tenía trabajo llevaba su dinero en grandes bolsas para hacer sus compras diarias de alimentos, ya que la masa de papel moneda abarcaba mucho espacio y se la ordenaba en gordos y grandes fajos con los cuales solo se adquiría una mísera cantidad de alimentos. Hasta tal punto estaba devaluada la moneda alemana, que el papel donde se imprimía un billete de 5.000 marcos valía más que la cifra de esa unidad monetaria. Los únicos que prosperaban eran los especuladores, como joyeros, prestamistas y banqueros, que tenían conexiones en los países vencedores y que poco aportaban a la producción de bienes de consumo (alimentos y productos industriales) como lo hacía los humildes agricultores y obreros alemanes.


Se puede decir que la desnutrición de los desocupados causaba dos tipos de enfermedades: la física, generalmente en forma de tuberculosis, y la psicológica, la cual se caracterizaba por un profundo resentimiento hacia las naciones vencedoras y hacia los especuladores. Fue éste el caldo de cultivo social donde emergería una nueva y dinámica ideología: el nazismo, que deriva de nazi, el nombre del partido político donde surgiría este movimiento ideológico. Se trata de un nacionalismo extremo y racista que proponía la recuperación económica y territorial de Alemania. El partido Nazi catapultaría al poder en Alemania a Adolfo Hitler en 1933 y pondría fin a la República de Weimar. A pesar que, a partir de 1926 y bajo la presidencia de Paul von Hindenburg, la nación teutona experimentaría una leve recuperación, ya era demasiado tarde, ya que el movimiento se había extendido por todo el país y el partido tenía cedes en cada ciudad y pueblo.

Imágenes de Alemania den la década de 1920