martes, 8 de mayo de 2018

Derrumbe de Wall Street de 1929 y la Gran Depresión

Luego de la Primera Guerra Mundial, los Estados Unidos de América tuvo una fuerte expansión de su economía con un gran crecimiento de su industria siderúrgica, automotriz e inmobiliaria, como así también de su sistema bancario. Este crecimiento y ascenso económico de norteamerica se continuó a grandes pasos en forma ininterrumpida por casi toda la década de 1920. Fue tal el progreso económico de esta época, que llegó a llamarse "los rugientes años locos". Sin embargo, las grandes ganancias y producción de bienes culminarían en una orgía especulatoria y la bolsa de valores de Wall Street se convertiría en una casa de juego, como un gran casino. La fiebre por invertir en acciones de las empresas que se cotizaban en la bolsa, como así también en bonos del Tesoro, hacía que muchos tomaran prestado grandes sumas de dinero de los bancos, lo que inflaba aun más y en forma exagerada los precios de las acciones. Sin embargo, pronto se vería en forma clara que haría falta tomar medidas extraordinarías para combatir la profunda recesión económica que se avecinaba.

Caída catastrófica de la bolsa de valores

Wall Street se desplomaría tres veces, primero el 18 de septiembre, luego el 24 de octubre (conocido como el "jueves negro") de 1929, perdiendo más del 15% de su valor en esos dos días. Aunque luego se recuperaría parcialmente el día viernes 25, el lunes y martes siguientes (lunes negro y martes negro) del mes de octubre, la bolsa se derrumbaría un 18% más, lo que equivalía en moneda unos U$D 30 trillones. Este derrumbe marcó el comienzo de la peor recesión económica que tuvo los Estados Unidos en su historia. Tan profunda y larga fue que se la conoce como "la Gran Depresión", la cual se extendería por casi toda la década de 1930 y afectaría al conjunto de naciones industrializadas, sobre todo en occidente.

Los efectos del desplome de la bolsa de valores y la crisis que la siguió

Entre 1929 y 1932 aproximadamente unos 85.000 empresas quebraron con sus activos, totalizando unos U$D 4,5 trillones de dólares en pérdidas. Un gran número de plantas industriales norteamericanas permanecerían paralizadas con sus productos en sobrestock pudriéndose o herrumbrándose sin mercado para colocarlos. Como consecuencia de ello, miles de fábricas cerraron sus puertas en forma permanente y hacia fines de 1931 casi 10 millones de trabajadores se vieron desempleados y en la calle. A éstos se le agregaron al siguiente año 5 millones más, que quedaron sin trabajo por cierre de más empresas. En todas las ciudades de los EEUU gente sin techo, producto del desempleo, comenzaron a construir casillas precarias de madera, hojalata y cartón para refugiarse de las inclemencias. Muchos se dedicarían a la venta ambulante y callejera de productos de poco valor.

En ese entonces gobernaba a los Estados Unidos Herbert Hoover, del partido Republicano. Este presidente intentaría reactivar la economía y combatir el desempleo por medio de la obra pública, siendo la represa "Hoover" una de las obras de ingeniería civil más importante de este período, la cual fue construida entre 1931 y 1936 en el cañón negro del río Colorado, entre Arizona y Nevada. También hizo un llamado a las empresas que quedaban en pie a mantener los salarios altos. La obra pública se realizaba no solamente para combatir el desempleo, sino también para incentivar o activar la capacidad de consumo del pueblo norteamericano.

El sucesor de Hebert Hoover fue el demócrata Franklin D Roosevelt, quien continuó con la obra pública pero a una mayor escala. Esta política se llamaría en inglés el "New Deal" (la Nueva Propuesta). Este intervencionismo del Estado para sacar de la recesión al país era algo novedoso en los EEUU y se lo llamaría política "keynesiana" debido al nombre del economista británico, que asesoraba al Presidente Roosevelt: John Maynard Keynes, quien postulaba su teoría que cuando la economía queda totalmente planchada y quieta, con los actores del mercado incapacitado para reactivarla, tiene que ser el Estado quien debe salir a intervenir por medio de la obra pública y la compra de productos a las empresas que se transformaron en proveedora del Estado. Sin embargo, esto último sucedería recien en forma masiva a partir de 1942, luego que los EEUU entraran en la Segunda Guerra Mundial, lo cual fue lo que realmente sacó a norteamerica de la Gran Depresión, reactivando su economía en forma vigorosa: el rearme, con compra de armamento y equipamiento logístico a las grandes empresas, desde tanques y obuses hasta uniformes y alimentos enlatados.